Cuando una apelación motivacional trascendente se desmaterializa iniciando el éxodo escarpado sin retorno hacia las regiones ignotas, sentimos que una porción de nuestra anatomía física desaparece, y cuando desaparecemos del todo, apenas una reducida porción de nuestra anatomía queda, testigo de lo que fuimos.
Es lo que aconteció en el suscrito con la desmaterialización este día siete de Emilio Nicolás Córdova Pereyra, el referente Cuqui Córdova, maestro de la crónica deportiva histórica, marcadamente el béisbol, que cultivó por 70 años, desde su mocedad en La Vega, donde inició a los 17 años, enviando por correo sus crónicas a La Opinión de la Capital y La Información de Santiago de los Caballeros.
Escribió miles de artículos, especialmente de béisbol, publicados en diferentes medios, la desaparecida revista Ahora y Listín Diario, donde por más tiempo escribió martes y jueves, produciendo además un programa diario de radio y otro de televisión, un coloso del trabajo y la difusión del deporte.
Contrario a generalizada creencia que Cuqui nació en La Vega, en realidad nació en Santiago de los Caballeros el 24-12-1929, a las 11:30 p. m. debido a que su padre, don Manuel Córdova Lazalaera, representante de las máquinas de coser Singer, primero de mesa y luego de pedal, se trasladadó a la Ciudad Corazón, y luego a la entonces Ciudad Trujillo, y en el ciclón de San Zenón, Cuqui tenía diez meses de nacido.
El sobrenombre de Cuqui surgió conforme detalló al autor, porque nació con forcep y lucía con moretones, y su abuelo materno Nicolás Pereyra exclamó: “Parece un cuco”, y su madre doña Estela Pereyra García, ripostó: “Ese es mi Cuqui”. Ahí quedó impreso el alias con el que se conoció al historiador dominicano de béisbol más prolífico y connotado.
Cultivé relaciones afectivas con Cuqui por más de medio siglo, incluyendo almuerzo mensual por más de 40 años.
Su padre, don Manuel, envió a Cuqui a estudiar el bachillerato en The Chershire Academy, Connecticut, Estados Unidos, y administración de empresas en Edgewood College de Providence, Rhode Island, suspendido cuandol su progenitor sufre un infarto, debiendo retornar a administrar la factoría y fábrica de hielo de su padre.
Laboró 33 años como ejecutivo en The Shell Company, hasta recibir la pensión.
Escribió y publicó 56 semblanzas en formato de revista de atletas y efemérides de béisbol, insigne propulsor y legado deportivo, exaltado Inmortal del Deporte Dominicano en el ceremonial 1993.
El influyente diario The New York Times publicó una semblanza de Cuqui en primera página del 19-08-15, autoría del periodista Jonathan Blitzer, con quien el suscrito compartió dos veces en la residencia del historiador Orlando Inoa.
Cuqui Córdova. Inmortal del Deporte Dominicano. Inmortal de la decencia.
EL DATO
A petición de Cuqui
escribí su memoria, por el fallo de su salud desde hace dos años, no fue posible publicar como fue su deseo, proyecto en suspenso.

