FARNBOROUGH, Reino Unido, 9 Jul 2012 (AFP) – El Reino Unido, Alemania, Francia y España afirmaron el lunes que mantendrán sus ayudas a Airbus a pesar de la oposición de Estados Unidos y expresaron su satisfacción por la instalación del fabricante europeo en Alabama.
Los ministros y secretarios de Estado de los cuatro países que respaldan a Airbus «constataron que la Organización Mundial de Comercio (OMC) confirmó en apelación que el mecanismo de las ayudas reembolsables» está conforme con las reglas de este organismo.
En una declaración conjunta en la feria de Farnborough, al suroeste de Londres, instaron a Estados Unidos a suprimir las subvenciones ilegales a Boeing como están dispuestos a hacerlo en el caso del fabricante europeo.
El representante alemán Peter Hintze deseó que los procedimientos recíprocos iniciados por la Unión Europea (UE) y Estados Unidos «encuentren una salida pacífica». «Las perspectivas de salir de este punto muerto son buenas», dijo.
Boeing reactivó sin embargo la querella sobre las subvenciones cuando Airbus anunció a principios de julio que va a construir una cadena de ensamblaje en Estados Unidos.
Los ministros reconocieron, en cambio, que la decisión del fabricante europeo ofrece perspectivas de crecimiento en los cuatro países, que tienen todos cadenas de aprovisionamiento para Airbus.
Por otra parte afirmaron que la Unión Europea (UE) mantendrá su tasa carbono para las compañías aéreas, aunque exponga a Airbus y a las propias aerolíneas aéreas a medidas de retorsión en China, Rusia e India, entre otros.
«Cada uno de nosotros preferiría un acuerdo mundial en este ámbito, declaró Mark Prisk, secretario de Estado británico de Comercio y Empresa. Sin embargo, Europa está determinada a someter a la aviación a este régimen» de la tasa carbono.
El consejero delegado de Airbus, Fabrice Bregier, confirmó a la AFP que 45 pedidos de aviones de largo alcance están bloqueados en China por esta razón.
La tasa carbono europea, vigente desde el 1 de enero, obliga a las compañías que operan en la UE, sea cual sea su nacionalidad, a comprar el equivalente del 15% de sus emisiones de CO2, es decir 32 millones de toneladas, para luchar contra el calentamiento climático.

