Las siamesas dominicanas, María y Teresa Tapia Sanatis, de un año y ocho meses, iniciarán la escuela en enero, pues sus padres quieren que desarrollen todo el potencial que tienen y la inteligencia que demuestran.
Su madre, Lisandra Sanatis, no salía esta mañana del asombro y la alegría que le causó el recibimiento que les dieron en su pueblo Boca Chica y en el Palacio Nacional, a su regreso de los Estados Unidos, donde las separaron el 8 de noviembre en el hospital pediátrico de Richmond, Virginia.
La emoción del regreso al país no le opaca a Lisandra la intención de planificar desde ya el futuro de sus hijas, uno muy diferente al que pudieron tener si hubiesen permanecido unidas por el abdomen, como estuvieron hasta que un equipo de 20 profesionales logró separarlas exitosamente durante una operación que se extendió por más 20 horas.
El recibimiento de las niñas fue muy emotivo. El padre, el carpintero Mario Tapia, no pudo controlar su emoción y lloró de alegría cuando vio por fin a sus hijas separadas, lo mismo le sucedió a la primera dama, Margarita Cedeño de Fernández.
Las gemelas, que permanecieron casi tres meses en los Estados Unidos en todo el período pre y post operatorio, fueron recibidas en el Aeropuerto de Las Américas por Cedeño de Fernández.
En el acto en el Palacio fueron presentadas a la prensa en el salón de Embajadores. Estaba previsto que participara el presidente doctor Leonel Fernández, pero tuvo que asistir a otra actividad. Las niñas luego participaron de una cena navideña organizada para cientos de niños especiales. Se les vio felices y poco intimidadas por las cámaras y la muchedumbre.
A su llegada a la comunidad Los Botados, de Boca Chica, pasadas las 8:00 de la noche, las esperaron con un batton ballet, las calles decoradas y la alegría de todo un pueblo que se unió por la causa de las siamesas. Compartieron hasta las 2:00 de la mañana y Lisandra planea hacer esta noche un sancocho para seguir celebrando.
Lisandra destacó esta mañana que las pequeñas reconocieron sin ningún problema a su padre y a sus tres hermanos, con los que han jugado mucho desde el reencuentro.
Las gemelas no necesitan ningún tratamiento especial, sólo algunas terapias que la propia madre les dará para ayudarlas a aprender a caminar de manera independiente, estas técnicas se las enseñaron en el hospital de Virginia. La más grande, María, ya casi lo logra
La primera dama de la república, cuyo despacho cubrió la millonaria intervención quirúrgica y todos los gastos médicos de las niñas, dedicó el día de ayer a las gemelas.
Reportó en su cuenta de Twitter que en la mañana fue a la casa de las niñas en Los Botados, en la tarde las recibió y compartió con ellas y a eso de las 8:00 de la noche informó que iba rumbo a Boca Chica a llevar las niñas a su casa.
Transmitió en vivo por Twitter parte de los actos de bienvenida, donde se le apreció muy emocionada.
UN APUNTE
Las siamesas Sanatis nacieron el 8 de abril de 2010 en el hospital doctor Luis Eduardo Aybar unidas por el abdomen; compartían el hígado, el páncreas y otros órganos. Fueron separadas el 8 de noviembre en el hospital pediátrico Richmond, Virginia, por médicos de la fundación Worl Pediatric Project.

