Opinión

Fiesta de Navidad

Fiesta de Navidad

Sólo pido que en estas fiestas navideñas las familias dominicanas se reencuentren, que compartan juntas como quizás no lo han hecho en muchos años. Que disfruten con prudencia el comer y beber. Al fin y al cabo, de lo que se trata es de reír, conversar, abrazar, recordar los buenos momentos ya idos (incluso, a nuestros seres queridos que se han marchado hacia el otro mundo primero que nosotros, sí, recordarlos con alegría, como ellos eran.)

   Sacar tiempo para una buena lectura y reflexionar acerca de la situación imperante en nuestro país en medio de esta crisis global que está sacudiendo a las naciones más poderosas del mundo. ¿Qué hacer como nación pequeña para no terminar siendo arrastrada por esta ola gigantesca que está empobreciendo a la humanidad?

   Como dominicanos, tenemos un compromiso. Hablamos acerca del compromiso de la verdad, sin mentiras politiqueras y sin ánimos de fastidiar simple y sencillamente porque estamos inmersos en un proceso electoral para escoger al presidente y vicepresidente por el período 2012-2016.

   A nosotros nos toca, ahora, en estas fiestas navideñas, poner en una balanza las cosas positivas y negativas que hemos visto en los últimos ocho años de gobierno peledeísta, y entonces determinar si ha valido la pena todo lo que se ha hecho. Reflexionar sobre si verdaderamente quisiéramos volver al pasado o continuar marchando hacia el provenir.

   Los candidatos se están vendiendo y no hay más alternativa que comprar a uno entre ellos. Solamente deseo que se piense un poco, que se evalúe sin apasionamiento, que pongamos a trabajar la memoria contra el olvido, que observemos quien nos ofrece un discurso mucho más acabado, con propuestas viables, con soluciones efectivas; cual de los dos es mucho más prudente y mucho más inteligente.

   Equivocarnos significaría echar todo a perder, volver a la incertidumbre, a las pesadillas, a los laberintos peligrosos, a la crónica de una muerte socioeconómica anunciada.

   Gocemos nuestras navidades, como sólo los dominicanos y las dominicanas sabemos hacerlo. Festejemos con la familia extendida, con los amigos de siempre; pero sin echar a un lado el destino de nuestra apreciada República Dominicana.

   Nosotros seremos actores primarios en las elecciones del próximo 20 de mayo. Por eso, solicito que me ayude a continuar con lo que está bien, a corregir lo que está mal, y a hacer lo que nunca se ha hecho. Corre la voz, y feliz Navidad.

El Nacional

Es la voz de los que no tienen voz y representa los intereses de aquellos que aportan y trabajan por edificar una gran nación