La fiesta de la escena que ha representado el III Festival Nacional, clausurado ayer en el Palacio de Bellas Artes con el montaje de La Batalla de los Angeles y la condecoración presidencial a la directora y actriz Flor de Bethania Abréu, ha demostrado con la fuerza de las filas en días de semana para ver teatro, que el público tiene actitud de respaldar los montajes y que la diferencia parece ser el pago de la entrada, normalmente oscilante entre los 300 y los mil pesos. Las boletas durante el festival costaban 50 pesos, por decisión de sus organizadores, con Karina Noble como gerente desde la Dirección de Festivales.
Flor de Bethania
El cierre del Festival fue la gran noche de Flor de Bethania Abréu fue una ceremonia de justicia, cuando el Ministro de Cultura, José Antonio Rodríguez, anunció la condecoración y procedió, junto a Karina Noble, Franklin Domínguez, (director de Bellas Artes) y el Luis de León, vice-ministro de Educación, a entregar la medalla y el pergamino que consagran la entrega de la Orden al Mérito de Duarte,Sánchez y Mella. La ovación del público fue abrumadoramente emotiva. Hubo lágrimas, comenzando con las de la homenajeada. El discurso de Rodríguez fue una hermosa pieza que reflexionó sobre el reconocimiento al arte y la necesidad de hacerlo en vida.
Franklin Domínguez, director de Bellas Artes, en su discurso de orden, anunció que insistirá con los ayuntamientos para que estos desarrollen teatros municipales en todos puntos del país, indicando que la mayor parte de los espectáculos se quedan en Santo Domingo y Santiago.
La Batalla de
los Angeles
La obra de clausura del III Festival de Teatro, basada en el texto de Juan Carlos Gené, actor, director y dramaturgo argentino, constituyó una demostración de una dirección que se empleó a fondo en la gerencia de los elementos y recursos disponibles, particularmente la interpretación orgánica del cuerpo de talentos: Gilberto Hernández -Decio- , Wilson Ureña – Rómulo- , Johnnie Mercedes -Asdrubal-, Fifi Almonte -Madre- Manuel Raposo -Filemón- , Ernesto Báez – Padre-, Claudio Moncada -Gracia-. Amauris Pérez -Muchacho- y Marquis Leguizamon- López.
La actuación de conjunto indica que el factor dirección y talento y búsqueda histriónica personal, se combinan para dar como resultado una experiencia escénica exhibible en cualquier parte del mundo.
De las actuaciones, aun cuando excelentes de conjunto, llaman la atención, Ernesto Báez, con un papel intenso y digno, la invitada Fifi Almonte (que mostró dotes dramáticas que debe seguir cultivando. Marquis Leguizamon, haciendo un López tremendamente bien caracterizado y con dominio total vocal y gestual, pero quien nos merece un aparte es el rol de Asdrúbal de Johnnié Mercedes, quien instalado en zancos y con un personaje con tics nerviosos, mantiene una impecable actuación apoyado en parlamentos bíblicos.
Wilson Ureña y Manuel Raposo caracterizan dos personajes de sarcasmo y humor sin desviarse al l comedialismo. Notable la reproducción del sonido y la escenografía de Salvador Bergés.
