Vino a casa una amiga abuela de dos niños muy pequeños, de cinco y seis años. Estaba preocupada porque no sabe que hacer con ellos durante el encerramiento que impone la pandemia y los niños, que ya no pueden jugar en la calle, no tienen celular para “chatear”, o sumergirse en los video “games”, para aislarse, según ella se están volviendo histéricos e insoportables.
Si a esa situación se añade que ella y su hija trabajan y quien los cuida es una bisabuela muy agotada por la vida y carencias cotidianas, la situación se torna insostenible. Ese problema parece afectar a toda la niñez en su barrio, la que, para colmos, no puede ir a la escuela, ni tiene computadora para las clases virtuales.
Qué hago? Qué hacemos?
Bueno, le digo, esta situación es ideal para que introduzcas a tus niños al placer de la lectura y la escritura.
Pero es que su mamá odia la escuela, ni siquiera terminó la Secundaria porque se aburría a muerte…
Generalmente los niños y niñas más inteligentes son los que se aburren en la escuela…
Es que los profesores no los saben entretener…
No les enseñaron eso en el Instituto de Formación de Maestros, simplemente cumplen con un currículo pre establecido y proceden por el librito aunque la niñez se caiga del sueño, bostece, o se ponga inquieta…
¿Y qué hacemos entonces?
Jugar con los niños y hacer del juego un aprendizaje…
¿Cómo?
1.-Pidanles a los niños y niñas que vayan al patio, o la calle, y recojan piedrecitas, hojas ramitas, florecitas, palitos…
2.-Pidanle a cada niñ@ que describa el objeto que ha traído, sus caracteristicas…
3.-Pidanles que dibujen lo que han traído…para ello hay que darles hojas y lápices
4.-Sugieranles que se conviertan en una hoja una piedrecita, una florecita, un ramito y describan como se sienten…En un taller de poesía para la infancia que impartí un niño dibujó una piedrecita y la rodeó de ¡Já, já, já, más!, y dijo: “Si fuera piedrecitas me reiría mucho porque cuando me pisaran, los pies me harían cosquillas”. Otro llenó un dibujo con una casita, un árbol y un cielo con nubes con F’s de todos los tamaños. ¿Por qué has llenado el cielo de F’s?: “Porque el viento cuando sopla hace FFFFFFFFFFFFFffffffffffffffffffffff’s”. Otro dibujó un arcoíris desde una florecita a una cara: “Es que las flores huelen a colores”.
5.-Proponganles hacer un libro con los dibujos, para ello hay que tener cartón para las portadas, cáñamo o soga para unirlas, y páginas.
6.-Y que escriban en la portada su nombre y debajo “Poeta”.
7.-Asi, la pandemia se convertirá en un gigantesco taller para futuros artistas.
Por: Chiqui Vicioso
luisavicioso21@gmail.com

