SCOTTSDALE, Arizona. Las rastas distintivas de Maikel Franco desaparecieron. En la actualidad, el antesalista dominicano anda bien afeitado, y quizás hasta estaría irreconocible de no ser por su constante sonrisa.
Pero en otros sentidos, sigue siendo el mismo Franco quien una vez era una estrella en ascenso en los Filis. El quisqueyano aún tiene como meta darle duro a la bola y sabe que tiene mejores posibilidades de tener éxito si batea líneas en lugar de rodados por el suelo.
Quizás los Reales hayan encontrado la solución para que todo funcione. Ahora, está en manos de Franco poner en práctica las lecciones de su nuevo equipo.
“Desde un punto de vista mecánico, simplemente estamos tratando de que espere un poco más antes de hacer swing y que se apoye un poquito más de tiempo en su pierna de atrás para que pueda mandar la bola con fuerza a todas partes del terreno”, dijo el coach de bateo de Kansas City, Terry Bradshaw. “Ha tenido algo de éxito en este nivel, y simplemente estamos tratando de que vuelva a aquellos años en los que le fue bien. Hasta ahora, todo ha sido estupendo”.
Franco, quien se perfila como el antesalista titular de los Reales, lleva promedio de .292 en lo que va de la pretemporada. El año pasado, bateó .234 con 17 cuadrangulares y 56 carreras producidas por los Filis.
“Simplemente estoy tratando de conectar más líneas y elevados que bolas por el suelo”, señaló Franco, quien en diciembre firmó un contrato de un año con los Reales valorado en US$2.95 millones.

