La muerte del profesor Otto Rivera y su manera de ayudar a la gente dando el todo por el todo, inspira que se forme la Fundación Escuela Nacional de Locución que lleva su nombre y se encarga de dar continuidad a las ayudas que ya eran una costumbre en el fallecido veterano locutor.
La fundación aporta ayudas a personas necesitadas, regala juguetes a los niños necesitados cada Día de Reyes, útiles escolares en fechas de escuela, efectos electrodomésticos a madres pobres y cenas a cientos de niños desposeídos, pero además apoyan la cultura en sus diferentes manifestaciones.
La idea de la fundación salió de mi, pues fui compañera de Otro Rivera en sus últimos años y en ayudaba a muchas personas, por lo que quise seguir su obra, manifiesta su viuda Marisol Rivera, quien dirige actualmente la prestigiosa escuela. Dentro de sus planes culturales, la fundación apoya obras de teatro, como lo ha hecho con montajes como Adan y Eva presentado en el años 2001 en el Teatro Nacional. Ahora producen junto a José Manuel Rodríguez, la obra Las suegras que estará próximamente en escena.
La Escuela Nacional de Locución tiene ya 45 años lanzando profesionales del micrófono a las calles. De ella han salido en los últimos años comunicadores de la talla de Reynaldo Infante, Naslha Bogaert, Néstor Estévez, entre otros muchos.

