Anoche, la sala Manuel Rueda de la Fundación Corripio fue testigo del conversatorio que se llevó a cabo con las poetas y ensayistas Carmen Imbert Brugal, Emilia Pereyra y Ofelia Berrido, quienes en los últimos años han aportado sus obras literarias a la bibliografía nacional.
En el evento estuvieron presentes el presidente de la Fundación Corripio, José Luis Corripio Estrada; los asesores de dicha institución, José Alcántara Almánzar y Jorge Tena Reyes; la administradora de la fundación, Pilar Albiac; así como familiares y colegas de las escritoras.
José Alcántara Almánzar, tuvo a su cargo la presentación de las ensayistas, de las cuales hizo una pequeña semblanza, destacando sus aportes a través de la escritura.
Hoy se dan cita por primera vez en la Fundación cuatro escritoras que son ejemplo de esa lucha por ganar un espacio propio en el ámbito de la literatura dominicana, cada una es sobresaliente en su profesión y aunque no todas son abiertamente feministas, las cuatro han tenido que enfrentarse a los tabúes e incomprensiones de un ambiente todavía colmado de un machismo rampante, expresó el también narrador, ensayista y crítico literario.
Posteriormente a las palabras de Almánzar, la poeta y narradora Ángela Hernández Núñez, quien fungió como moderadora de la actividad, presentó cada una de las intervenciones de las escritoras, manifestando que en esta ocasión tenemos el regocijo de celebrar la inteligencia femenina que es una manera también de festejar la humanidad a través de estas tres brillantes escritoras dominicanas.
Las escritoras
Cada una de las poetas narró el nacimiento de su pasión por la escritura, así como del machismo que existía antes en esta área.
Emilia Pereyra afirmó que yo he disfrutado de todo el proceso de la escritura, lo haría aunque no me publicaran, por eso es que digo siempre que mientras yo tenga ese deseo creativo, continuaré escribiendo para sacar todo lo que llevo dentro.
De su lado Carmen Imbert Brugal, dijo que En este momento de nuestra producción literaria no vale la pena quejarnos, de que no nos quieren o aprecien; yo creo que la consigna de las mujeres escritoras es que nos lean y nos evalúen.
Mientras que Ofelia Berrido, dijo que en este mundo literario fue muy bien recibida, doy gracias a Dios porque se me abrieron los caminos, y aquí estoy.
Al final de la actividad, se hizo un espacio para que las escritoras contestaran las inquietudes de los asistentes.
