La Fundación Justicia y Transparencia consideró este viernes que llegó al Pleno de la Suprema Corte de Justicia (SCJ) la preocupación expresada por El Nacional en su editorial del seis de este mes, en el que se refiere a la desconfianza que tiene la población en los jueces dominicanos.
El sondeo arrojó como resultado que el 93.64 por ciento de lectores de la edición digital de El Nacional desconfía de los tribunales judiciales dominicanos, mientras que el 6.36% cree en ellos.
Sobre el particular, la Fundación Justicia y Transparencia, en una carta al director de El Nacional, Radhamés Gómez Pepín, le hizo saber que esa preocupación ya ha llegado al Pleno de la Suprema Corte de Justicia a través del juez Edgar Hernánez Mejía.
La Fundación le envió a Gómez Pepín un folleto con un artículo del magistrado Hernández Mejía, en donde éste en forma de cuentos narra la historia de un sueño de un juez que ordenó la libertad de un asesino reincidente, no obstante éste haber sido apresado con la ropa ensangrentada y el arma homicida en su poder, so pretexto de que el fiscal no hizo constar en el acta, la fecha precisa en que realizó el arresto del peligroso criminal durante un allanamiento a su vivienda.
Ese juez, según el cuento del magistrado Mejía, sentía en su sueño preocupación de que la población se diera cuenta de sus inquietudes más íntimas en relación a la motivación de la libertad que había ordenado.
Dice que al despertar, ese juez acudió esa misma noche por ante su maestro a pedirle un consejo y que éste (el maestro) le hizo una anécdota imaginaria sobre un vecino veterinario que sentía gran amor por los animales.
En síntesis, el maestro le hizo saber al juez en forma de moraleja las consecuencias que habría originado si el veterinario fuera a un zoológico y en presencia de los visitantes, incluyendo niños, libera a los animales bajo el alegato de que su cautiverio fue producto de una práctica abusiva.

