Amaury Sánchez, una fiebre musical –
El maestro Amaury Sánchez es un paladín del espectáculo dominicano.
De todos es conocido que durante años se ha esforzado por entregar al país producciones de alta calidad que han sido respaldadas por el público y la crítica. El ha sido el artífice de eventos que aún hoy y a pesar del tiempo de sus estrenos aún recordamos.
Y en momentos en que la economía esta muy dificil, situación a la que el maestro ha hecho mención en algunas entrevistas por sus efectos negativos en las producciones locales, el productor ha entregado a los admiradores de su trabajo una presentación maravillosa en el Palacio de Bellas Artes que tuvo por nombre La fiebre del disco¨.
Este concierto contó con la participación de cantantes experimentados y jóvenes, quienes deleitaron a los presentes con verdaderos clásicos de la música disco, un género que tuvo su época de mayor esplendor a mediados de los años 70 hasta principios de los 80.
El repertorio estuvo compuesto por música de los BeeGees, ABBA, Barry White, Donna Summer, Gloria Gaynor, Barry Manilow, KC and The Sunshine Band, Communards y otros artistas que fueron seguidos en los 70.
Volver a disfrutar de canciones como “HowDeepIsYourLove”, “Love Is In The Air”, “Ÿou Should Be Dancing” y otra más que se convirtieron en sencillos que dieron la vuelta al mundo en las voces de Máximo Martínez, Antonio Melenciano, FrankCeara,Diomary la Mala, Techy y Karla Fatule, Nathalie Hazim, Manny Cruz, Javier Grullón, Jose guillermo Cortines y Auro Sónico fue una experiencia encantadora, con sus bailes, sus vestuarios y otros elementos muy típicos de esa añorada época.
No voy a negar que ¨La fiebre del disco¨ me llevó a ese tiempo en que la sicodelia, los pantalones campana y los zapatos con tacones dominaban la moda, También nos trasladó a ese tiempo en que tarareábamos y bailábamos al ritmo de su contagiosa música, tratando de imitar algunos pasos de baile tal y como veíamos que John Travolta hacía en ºFiebre de un sábado por la noche¨. ¡Qué buenos tiempos aquellos!
Lo increíble es que una parte del público sentía lo mismo. Mientras disfrutábamos de las interpretaciones de los artistas, vimos a muchos bailar y cantar esas canciones, muestra palpable de que la pasaron muy bien.
Tal y como Amaury había dicho era un concierto para divertirse con esa época tan inolvidable. gusto tanto que el maestro a peticion popular vuelva a reponerla el próximo 26 de Dic en el Palacio Nacional de Bellas Artes para aquellas personas que no pudieron asistir.

