Por Danilo Cruz Pichardo
danilocruzpichardo@gmail.com.-
Manuel Jiménez, alcalde de Santo Domingo Este, se ha mostrado impotente por no satisfacer la demanda de empleo de muchas personas que contribuyeron con su triunfo en la contienda de marzo del 2020. Su deseo hubiera sido dotar de trabajo a todos los dirigentes del PRM y fuerzas aliadas, pero es un imposible.
Y al resultar imposible ofertar cargos a todos es lógico que la situación genere disgustos en algunos segmentos del PRM. Pero es que ni siquiera el gobierno presidido por Luis Abinader, ha dado respuesta al desempleo de dirigentes del PRM. ¿Qué se puede esperar de un simple ayuntamiento que fue recibido quebrado?
Es innegable, sin embargo, que tanto el gobierno como el municipal –ambos del PRM– tienen grandes luces que exhibir, empezando por la transparencia en el manejo de los fondos públicos.
La Ley 166-03 establece un 10% del Presupuesto para los municipios, pero nunca se ha cumplido y los ayuntamientos perciben algo menos del 3%. A esa situación se le suma la caída en la recaudación, que afecta a los munícipes en recibir servicios.
En el caso de Santo Domingo Este, empero, la gestión de Manuel Jiménez es considerada excelente, pues hasta el momento ha cumplido con las promesas que aparecen en su Propuesta Municipal, en la cual las políticas están programadas en diez ejes fundamentales, para implementarse en un período de cuatro años.
En sus primeros cien días, tal y como lo había prometido, limpió todos los cementerios y los mercados públicos. Hay que destacar que los mercados de Los Mina y del Almirante fueron reconstruidos.
También ha remozado la avenida Miguel Barceló, el anfiteatro de Los Tres Ojos, el Monumento a la Caña y el Faro a Colón. ¿Qué más puede hacer en pocos meses y en medio de una pandemia?
Desde mi humilde óptica la gestión de Manuel Jiménez es muy buena. Posiblemente excelente.

