Recientemente e invitado por el Club de Ideas Políticas de la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra, Guido Gómez Mazara disertó ante un selecto público sobre “Cultura política: pasado, presente y futuro”.
El aguerrido y polifacético dirigente político afirmó, que República Dominicana atraviesa una crisis de ideas que debilita la calidad del debate público y dificulta la construcción de consensos alrededor de los principales temas nacionales”. ¡Magistral!
Entendemos que para una mejor ilustración, dicha conferencia debe recogerse y publicarse aunque sea través de un opúsculo. Haciendo esto, muchos de los que buscamos profundizar nuestros conocimientos sobre el tema, podríamos tener un poco más de luz en medio de una oscuridad tan densa como la que atravesamos como sistema político.
Hace cientos de años Aristóteles sentenció, que «el hombre es un animal político», sin embargo y como fruto de las apetencias y las debilidades que nos rodean como especie, es que en los últimos decenios, sobre todo en nuestro países tercermundistas que tal aseveración se hace cada vez más patente, esto debido al poco conocimiento que la sociedad en un porcentaje muy elevado tiene en cuanto al estudio y desarrollo de las ideas políticas, tal y como también lo dijera en una oportunidad, el expresidente de la república, el doctor Leonel Fernández.
¿Quién o quiénes son los reales culpables de tal situación? diríamos, que son precisamente aquellos que en el pináculo de los partidos de nuestro sistema ejercen el control de los mismos.
Se hace necesario que las bases de los partidos políticos exijan el cumplimiento de lo establecido en la Ley 3318 (artículos del 34 al 39), para que desde ahí se puedan desarrollar estrategias tendentes a la consolidación de una mejor estructura mental de nuestras diversas clases pensantes.
Haciendo esto, la educación política, además de ser un vehículo para el desarrollo de la nación, pero basada en principios éticos y morales, se podría constituir en bujía inspiradora, y a lo mejor, en un futuro no muy lejano, a esta noble ciencia se le dé

