La historia de la humanidad contempla hechos repugnantes, abominables, que avergüenzan el género humano. Duele en el alma, explicar a nuestros alumnos, el fusilamiento de Antonio Duvergé, perpetrado por Pedro Santana. Resulta lacerante, decir a los niños, que Santana hizo un alto en el camino, sólo para patear el cadáver aún tibio de Duvergé, llamado el ‘’Centinela de la Frontera’’, héroe de varias batallas decisivas para nuestra independencia.
Los siglos no podrán curar el dolor que ha causado en nuestra memoria colectiva, el fusilamiento de la heroína: María Trinidad Sánchez. Acto imperdonable de Pedro Santana.
En medio de tantas traiciones a la patria, emergió Juan Pablo Duarte para hacer lo correcto.
En un aspecto mucho más ecuménico, la humanidad ha hecho grandes maravillas, tan grandes, que algunos hombres en el pináculo de la gloria, han desafiado al mismo Dios. Pero como paradoja, es una constancia la autodestrucción del hombre: La Primera Guerra Mundial, 1914, Revolución Rusa, 1917, Revolución Española, 1936, Segunda Guerra Mundial, 1939, Guerra de Corea, 1950, Guerra de Vietnam, 1955 y es mejor, ni hacer mención a los Balcanes y el medio oriente. Una orgía de sangre.
Abinader está compelido a hacer lo correcto en cada momento
Una mancha indeleble, lo constituye el Holocausto o Solución Final, acto horripilante, ejecutado por los Nazis contra los judíos en toda Europa. En ese contexto histórico, surge la figura de Miep Gies, una dama valiente que se jugó su vida al ocultar la familia de Otto Frank, el padre de la archiconocida niña: Ana Frank, muy conocida por su diario.
Miep Gies recibió reverencias en las escuelas y universidades. Fue admirada por niños, jóvenes y envejecientes, que le dieron un trato de heroína, pues con todo y la peligrosidad de la Gestapo, fue enteramente humana.
Cuando era llamada heroína, solía decir: no, no soy heroína. Sencillamente, me tocó hacer lo correcto, en el momento correcto.
Todo este pasaje histórico, es para decir: ‘’Que es indebido agradecer las buenas gestiones de los funcionarios. Han sido electos, precisamente para hacer las cosas bien. Es un deber pues, que nuestro joven presidente, Luis Abinader, al igual que Miep Gies, haga las cosas correctas en el momento correcto.
Por: Ramón Rodríguez
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