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Hacerse el sueco

Hacerse el sueco

Ernesto Guerrero

Por Ernesto Guerrero

(guerrerocamiloe@gmail.com).-

Encerrar a las personas en casa no funcionará a largo plazo. Tarde o temprano la gente va a salir de todos modos. El aumento de temperatura, el hastío, la necesidad de buscar el sustento, están precipitando el fin de la cuarentena. El uso de mascarilla y lavarse las manos se cumple en clase media y alta. En cambio, el distanciamiento físico se respeta, solo en las noches “cuando el virus anda suelto”.

Pese a este proceder al que se agregan las “misiones peregrinas”, el comportamiento de la epidemia en el país ha sido relativamente benévolo y contrario a nuestros pronósticos, las defunciones se han mantenido dentro de un nivel estable, sumando unos 400, mientras que Suecia, (con igual población) pero que no implementó ninguna cuarentena, reporta 4 mil muertes (10 veces más).

En ausencia de vacunas, tratamiento efectivo y sin información precisa de si los nuevos casos y defunciones están descendiendo, la vuelta a las actividades normales implica un nuevo riesgo. ¿Cuánta gente ha enfermado? ¿Cuáles son los niveles de anticuerpos en la población (inmunidad colectiva)? Son preguntas a contestar antes de abrir del todo.

Un rebrote o cambio de comportamiento epidémico, afectará desproporcionalmente la morbi-mortalidad, sobre todo en personas mayores de 60 años. Igualmente, médicos, enfermeras y otro personal sanitario, pondrán de nuevo a riesgo su salud y sus vidas.

Todos estamos de acuerdo en abrir, pero para ello, debemos contar con garantías mínimas.

Entre los indicadores sugeridos están: a) contar con suficientes pruebas diagnósticas y personal para investigar contactos; b) Disponer de camas y unidades de atención; c) tener por lo menos 14 días con reportes de casos descendiendo. d)Estar preparados para revertir las medidas oportunamente.

La salud y bienestar de la población, no solo depende de si la gente cumple o incumple las medidas de mitigación. Las autoridades también deben cumplir con sus responsabilidades. Un buen liderazgo es el que ofrece una respuesta unificada“no partidista”

El Nacional

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