Un tratado entre Haití y la República Dominicana , firmado en el año 1929, se establecieron regulaciones para el uso de los recursos acuíferos compartidos por ambos países e incluye al rio Masacre, el cual no podrá ser desviado por ninguno de los gobiernos que comparten la isla, por lo que es repudiable y censurable la acción de los haitianos de construir un canal para desviar los caudales de aguas del mismo hacia su territorio para la irrigación de unas plantaciones de banano, propiedad del presidente de la vecina nación, JovenalMoise.
El Tratado de Paz, Amistad Perpetua y Arbitraje, en su artículo 10, prohíbe las obras que afecten los flujos o el curso de los ríos transfronterizos, aunque las aguas de los mismos pueden ser usadas por los dos países para la irrigación de la agricultura en sus proximidades, pero nunca levantar infraestructuras que obstruyan su curso normal, pues afectaría muchas fincas productivas en la parte dominicana, donde nace y muere el Masacre.
En el texto del Tratado, suscrito en fecha 20 de febrero de 1929, firmado por el presidente Horacio Vásquez, no prohíbe el uso de agua en forma equitativa en su propio territorio. Sin embargo, el acuerdo no permite, bajo ninguna circunstancia, el desvío de los cauces de los ríos, lo que podría originar conflicto entre las naciones firmantes, como es el caso de la especie, un desatino de Haití que insiste en construir un canal, no obstante existir una prohibición expresa.
El hecho de que los dos países puedan usar su aguas para riego, el texto no puede ser interpretado, sino que debe ser acogido y ejecutado en forma taxativa, no dejando espacio para torcer parte de su contenido de manera antojadiza y desafiante, como ocurre actualmente que Haití anuncia que construirá el canal gústele o no a la República Dominicana.
Los haitianos nunca han cumplido ningún convenio con la Patria de Duarte, pues siempre sale a relucir el salvajismo ancestral que ha caracterizado inusual conducta y su descabellado comportamiento, actitudes desatinadas que podrían generar un enfrentamiento que dejaría una secuela de muertos y heridos por montones.
Por: Hugo ysalguez
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