MONTERREY, México. AP. Al menos siete cadáveres fueron extraídos durante el fin de semana de respiraderos de dos minas del estado central de Hidalgo, mientras que la violencia relacionada con el narcotráfico obligó a diplomáticos de Estados Unidos a sacar a sus hijos de una escuela en la ciudad norteña de Monterrey.
La policía de Hidalgo recuperó siete cuerpos de dos minas utilizadas presuntamente como cementerios clandestinos para lanzar los cuerpos de personas ligadas con el narcotráfico, dijo el lunes la subprocuradora de Justicia de Hidalgo, Carmeificarlos, aunque las autoridades presumen que podrían ser de vendedores de droga.
Tres de los cadáveres fueron localizados en una mina de Pachuca, capital de Hidalgo y a unos 100 kilómetros al norte de la ciudad de México. Los otros cuatro fueron extraídos de otra mina en la municipalidad vecina de Mineral del Chico.
Las autoridades han reportado actividades del cartel de Los Zetas en Hidalgo. Este es el segundo caso que se reporta en el 2010 de cadáveres presuntamente vinculados con el crimen organizado que son arrojados a minas.
Autoridades concluyeron en mayo la recuperación de 55 cadáveres de presuntas víctimas del crimen organizado que fueron lanzados en un respiradero de una mina de plata abandonada en Taxco, una localidad turística del estado sureño de Guerrero, uno de los lugares más afectados por la violencia del narcotráfico.
Mientras tanto, el consulado de Estados Unidos en Monterrey dijo el lunes que los hijos de sus diplomáticos serán retirados temporalmente de una escuela en cuyo exterior hubo un tiroteo que dejó muertos a dos guardias de seguridad de una compañía privada.
El enfrentamiento afuera del Colegio Americano, una escuela privada a la que asisten muchos estadounidenses, también dejó heridos a otros tres guardias de la compañía embotelladora FEMSA.
El embajador de Estados Unidos ha instado al personal estadounidense en el consulado a que mantenga a sus hijos en casa mientras evaluamos los riesgos y las medidas que pueden tomarse para reducirlos, dijo el consulado en un comunicado.
La representación diplomática señaló que el tiroteo pudo haber sido el resultado de un intento de secuestro cuyo objetivo eran familiares de un ejecutivo de negocios.
Agregó que al parecer las familias estadounidenses no eran el blanco, pero dijo que el notable incremento de los secuestros en Monterrey, y este evento en particular.

