Ha trascendido que la elección de Alfredo Pacheco como vocero del Partido Revolucionario Moderno (PRM) en la Cámara de Diputados fue un pulso en que salió derrotado el expresidente Hipólito Mejía. El exgobernante habría tratado por todos los medios de imponer a Wellington Arnaud.
El encuentro en que se produjo la elección estuvo colmado de tensiones e incluso, según los informes, varias veces a punto de abortarse.
En la oposición a Pacheco de parte de Mejía había un marcado tinte personal, pues las diferencias del pasado todavía no se han subsanado.
Cuando presidió la Cámara de Diputados, Pacheco tuvo que tumbarle el pulso a Mejía, quien para entonces era presidente de la República y había propuesto a la reformista Rafaela Alburquerque.
El proceso dejó ver que Mejía no se ha echado a un lado en el proceso interno del PRM ni que tampoco ha sepultado sus aspiraciones políticas, aunque sus posibilidades de volver al poder se vean tan remotas.

