Miami (EE.UU.) 27 de Agosto (EFE).- El huracán «Irene» perdió hoy intensidad al bajar sus vientos máximos sostenidos a 130 kilómetros por hora en su avance hacia Nueva York donde se espera que desembarque mañana, domingo. «Irene» se mantiene como un ciclón de categoría 1, la mínima en la escala de intensidad Saffir-Simpson de un máximo de cinco, informó el Centro Nacional de Huracanes (CNH) de EE.UU., en su boletín de las 21.00 GMT de hoy. «Se pronostica que permanecerá como huracán al desplazarse cerca o sobre el centro de la costa atlántica y se aproxime a Nueva Inglaterra.
Cuando toque tierra de nuevo se debilitará hasta convertirse en un ciclón post-tropical el domingo en la noche o el lunes», vaticinó el CNH. Félix García, meteorólogo del CNH, dijo a Efe que «Irene» llegaría a Nueva York «entre el mediodía y el atardecer del domingo». El huracán está a punto de emerger sobre las aguas del Atlántico después de azotar a Carolina del Norte y Virginia, donde ha causado al menos cuatro muertos, con lluvias intensas, inundaciones y marejadas ciclónicas.
Su ojo tocó tierra hoy cerca de cabo Lookout, en Carolina del Norte, según el CNH, con sede en Miami. Se traslada hacia el norte-noreste a 20 kilómetros por hora y acelerará su marcha para cruzar el noreste de Carolina del Norte para luego avanzar hacia el centro de la costa atlántica hoy en la noche y arribar al sur de Nueva Inglaterra el domingo.
«Irene», que podría afectar a unos 65 millones de personas, estaba localizado a las 18.00 GMT de hoy 80 kilómetros al sur-sureste de Norfolk, en Virginia, y 545 kilómetros al sur-suroeste de la ciudad de Nueva York. Está vigente un aviso de huracán (paso del sistema en 36 horas) desde Carolina del Norte hasta Massachusetts, incluyendo a la ciudad de Nueva York y Long Island.
Se mantiene un aviso de tormenta tropical para la costa este de Nueva Inglaterra y para Canadá. «Irene» arrojará entre 15 y 30 centímetros de lluvia desde el este de Carolina del Norte hasta Nueva York y Nueva Inglaterra, según el CNH. «Esas lluvias en combinación con las caídas las pasadas semanas podrían causar inundaciones extensas y repentinas que representarían un peligro para las personas, además de caídas de árboles, por estar los suelos saturados de agua», alertó.
Tras el arribo de «Irene» al este de Estados Unidos, un millón de hogares se han quedado sin electricidad. Este es el primer ciclón que impacta territorio estadounidense desde 2008 cuando «Ike» tocó tierra en Galveston, Texas. Las marejadas provocadas por «Irene», que dejaron al menos seis muertos a su paso por el Caribe, están afectando a gran parte de la costa este de Estados Unidos con olas «grandes y destructivas» y peligrosas corrientes marinas.
El CNH advirtió que es posible la formación de tornados aislados en el sudeste de Virginia, el este de Maryland, Delaware y el sur de Nueva Jersey. El sistema tropical es considerado un «gran huracán» ya que sus vientos con fuerza de huracán se extienden 150 kilómetros desde su centro y los de fuerza con tormenta tropical a 415 kilómetros. EFE

