3-Ciertamente. la poesía es un acontecimiento radicalmente estético, pero no existe una única definición de lo estético. José Martí, en un texto fechado el 31 de marzo de 1872, critica al poeta español José de Espronceda por su incapacidad de cantar lo mejor del hombre y ponerse a su servicio, y se pregunta: Bellísimos versos, amargas y a veces verdaderas reflexiones, revelación de un alma poderosa, en medio de todo lo más asqueroso y repulsivo que la sociedad actual encierra, ¿es eso poesía?.
4-Planteando que para el o la poeta lo esencial no es ni el utilitarismo iluminista, ni la desesperación romántica, sino «el ejercicio de un espíritu de servicio y de una creación poética a favor de la humanidad y de su adelanto moral y material, Martí adopta los postulados de Víctor Hugo y considera modelo ideal de poeta «al vate que cumple la misión a lo que lo compromete su talento, que es la tarea de mejorar el mundo.
5-Mejorar el mundo y salir a la búsqueda del corazón universal, generando, según Martí, las ideas madres que mueven el siglo y que requieren del, o la poeta, una prescindencia de sí, es un proceso donde la poesía no es solo una estética de la forma (como defendiera el poeta Eluard, mencionado por Mármol), sino la creación de un texto artístico donde existe un nexo indisoluble entre forma y contenido, entre el significado y el significante.
6-¿Tiene la poesía una tendencia ideológica? ¡Gracias a Dios que sí! Martí nos denomina como Caballeros de la Paz, Nuncios generosísimos de una época magnífica lejana donde, añado, son el hombre y la mujer (somos hijos e hijas de mujeres, no de hombres, querido poeta) quienes pensamos la poesía, la creamos y sobreviviremos en otros seres humanos, para seguir recreándola.
7-Y, es la sola misión del poeta llevar la poesía a los hombres. Hugo y luego Martí deslindan lo que son poetas en verso de los poetas en actos, otorgándole primacía a los poetas en actos como la culminación de lo humano, tomando partido por lo concreto humano, que los aparta de las abstracciones ideales.
8-Hugo y Martí trasgreden los géneros clásicos y logran la meta estilística de todo poeta que se respete: recrear el lenguaje. Martí supera las limitaciones de las Escuelas, perpetuadas en clichés, para adecuarlas a una poética de Hispanoamérica. En su libro sobre Shakesperare (1864) formula su ética y estética como lo bello al servicio de lo verdadero, parafraseando a Hugo: Ser útil y bello, he ahí lo sublime.
Despues de Victor Hugo,los poetas de Francia se alejan de él para proclmar el arte por el arte, que niega los nexos entre historia y poesía, entre ética, política y estética, pero de eso hablaremos en el próximo artículo.
