Parnasianos y simbolistas (dos corrientes francesas: Parnasianos, nombre dado a los poetas y su estilo, que se caracterizaban, desde 1850, por su reacción contra el lirismo romántico, distinguiéndose por su clásica perfección de la forma; Simbolistas: poetas pertenecientes a un movimiento aparecido a finales del siglo XIX, que intenta explicar las afinidades secretas de las cosas con nuestros estados de animo, mediante el valor musical y simbólico de las palabras.
José Martí, como dijimos, admiraba los logros formales de estas escuelas, pero las sintetiza, convirtiéndose en un pionero del discurso inaugural de lo americano (Suárez). De ese modo, Martí evita lo que Hugo definió como parálisis estética y funde, de manera simultánea, una reflexión sobre el lenguaje con una reflexión sobre la época, iniciando una tradición poética que, en el caso de Martí, era anticolonial e insurrecta.
10-Martí diseña y propugna por una estética de la Americanidad, acorde con las necesidades de creación de nuestro continente, poética que se impone y es adoptada por nuestras vanguardias: Gabriela Mistral, César Vallejo, Pablo Neruda y Julia de Burgos, entre otros y otras; estética que tiende a fundir lo épico y lo lírico, en una poesía donde se aunan lo personal y lo colectivo. Don Pedro Mir es en nuestro país, su máxima expresión, felizmente insuperada.
11-Como ha sido afirmado por el tan citado Henri Meschonic, la poética de Hugo (y la de Martí) está fundada en una ética, que mantiene su actualidad en la medida en que impone una relación entre la poética, la ética y la política. Relación estructural que supone la integración del sujeto poético, político, y ético de manera inseparable (citado por Suárez). Meschonnic también afirma que excluir a Víctor Hugo de la modernidad, como ocurrió en la literatura francesa, es obviar una práctica poética en que interactúan la historia, la poética y la ética, privilegiando la línea Flaubert-Mallarmé a favor de un discurso poético despolitizado, donde no alcanza ni se oye la voz del hombre común y de la colectividad. (Meschonnic, Henri. Víctor Hugo pour la poetique aujourdui, Paris, 1985, pp.286-304).
12-¿Qué persigue un/a poeta? Que, como en el caso de Hugo y Martí, nuestros poemarios se inserten en la vida nacional de nuestros países y se conviertan en textos vivos. ¿Es esto atrofiar la trascendencia intrínseca de la poesía e imponerle mancuernas ideológicas y grilletes doctrinarios? Como ganado tengo el pan y no vivo entre sumas hilando y resolviendo cifras, respondo con estos versos de José Martí:
A mi modo brutal, un modo manso para los infelices e implacable con los que el hambre y el dolor desdeñan…, yo respeto la arruga, el callo, la joroba, la hosca y flaca palidez de los que sufren. (Poema Bien, yo respeto, de José Martí).
