Para Samuel Huntington la modernización, el desarrollo económico, la urbanización y la globalización son causas que han llevado a replantearse las identidades y a redefinirlas en términos más limitados, más comunales.
En Estados Unidos esa fragmentación ha dado lugar al auge del multiculturalismo, de la conciencia racial, étnica y de género. En otros países adopta la forma mas extremas de movimientos que reclaman reconocimiento político, autonomía o independencia. Los ejemplos sobran, no faltan. Vascos, catalanes, kosovares, tibetanos, mapuches, kurdos, corsos y la lista continúa.
Afirma el pensador estadounidense que los Estados Unidos se ha caracterizado por su elevado número de subculturas pero también por una cultura anglosajona dominante compartida por la mayoría de sus habitantes fundamentada en el credo desarrollado por los colonos a lo largo del los siglos XVIII y IX con los principios de libertad, igualdad, individualismo, derechos humanos, gobierno representativo y propiedad privada.
Huntington en su libro ¿Quiénes somos? Se pregunta si USA se convertirá en cosmopolita, imperial o nacional y esa decisión determinará su futuro como nación y el futuro del mundo.
En días recientes, Francia ha lanzado un polémico debate sobre identidad nacional en la que invita a todos los ciudadanos a reflexionar sobre lo que significa ser francés.
Entre los puntos a discutir en referencia a la inmigración se propone un contrato de integración, la valoración de la lengua francesa, los valores nacionales y un cambio de ceremonia en los casos de obtención de la ciudadanía francesa.
Los hijos nacidos en Francia de padres extranjeros obtienen la ciudadanía francesa en el caso de haber residido en Francia durante cinco de los siete años inmediatamente anteriores, modificación a la vieja ley que cualquier persona nacida en Francia automáticamente adquiría la ciudadanía.
Parecería que no se trata de identidad, se trata de inmigración porque como dice el cómplice de estos artículos, hace tiempo que se sabe que la identidad de los franceses es que son los argentinos europeos.
¡Uff!
