Carta de los Lectores Opinión

Inclusión y exclusión

Inclusión y exclusión

Las constituciones modernas de los países en las disímiles versiones de democracia permiten al ciudadano pertenecer libremente a grupos poblacionales, sociales, políticos, económicos, sindicales, bancarios, religiosos, amparado en la libertad individual y de asociación por lo que cada quien puede entrar o salir por lo que desde el nacimiento de los nuevos tiempos se le llamó «libre albedrío» y que se arraigó más luego de la segunda guerra mundial en un franco escenario de entendimiento, amen de algunas guerras, entre los hombres que antes por lo que fuere se masacraban entre sí y hoy, dialogan.

En este contexto surgen diferentes tipos de manifestaciones relativas al poder que van desde la inclusión total hasta la exclusión motivada por sentimientos que, o no afloran fácilmente o no saben, porque se puede ser jefe pero no líder, estos últimos son y tienen que ser siempre inclusivos por naturaleza.

Aun cuando para pertenecer a «algo» necesitas ser «compatible» con parámetros, estatutos, regulaciones o algún tipo de contrato, los líderes normalmente se despojan de cuantos malos sentimientos naturales pero primitivos existan y tratan de incluir a la mayor cantidad de personas aunque parezca contraproducente en la diversidad es que se avanza, no en la exclusión.

Si bien existen «jefes» que quieren «escuchar su propia voz», hay otros, los que cumplen con la feliz especie de combinación de poseer dotes de liderazgos que mediante la visión inclusiva permiten que las reglas escritas se combinen con las humanas dando como resultado conglomerado que, en diversidad, están claros del objetivo trazado. Esto y solo esto, hace que se avance.

Los liderazgos permanecen en el tiempo.
Martí: En el mundo hay flores y serpientes, pero hay más flores que serpientes
Un líder que en algún momento es jefe debe tener la capacidad primero, del saber que los cargos no son eternos e incluso que en su momento puede ser sustituido o simplemente, dar paso a otros en la silla, sea por temas generacionales o de visión al mando de una organización X, pues al final lo que nadie puede arrebatar es el liderazgo.

o más difícil de desarrollar es la mente humana pues esta no avanza con los todoterrenos y los cajeros automáticos sino por la vida del conocimiento que genera humildad y en el caso de los líderes, de talento natural.
Martí: Cree el aldeano vanidoso que el mundo entero es su aldea y con que esté bien su entorno ya da por bien el orden universal .
Por. Fernando Buitrago

El Nacional

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