¿Qué recomendaciones considera usted para prevenir la violencia? II
En la entrega anterior planteábamos la importancia que reviste la prevención para evitar la violencia, siendo la aplicación de las relaciones públicas y humanas esencia de una policía moderna, civil y democrática. Para utilizar estas herramientas es imprescindible una comunicación efectiva y para lograr una comunicación efectiva recomendamos algunas reflexiones: En el principio de un planteamiento o exposición de una idea, o al exponer un tema, pueden surgir dudas en el receptor o los oyentes, pero que no necesariamente queden sin aclarar al termino de la situación. No debemos hacer juicios a priori y enfocarnos en esa duda inicial.
La comunicación efectiva se define como la comunicación que se realiza utilizando destrezas y técnicas para lograr el objetivo de transmitir un mensaje de manera clara y precisa, en la que tanto el que habla logre transmitir su idea tal y como desea y el que escucha capte el mensaje de manera completa y exitosa; es decir, que tanto el emisor como el receptor envíen y capten las ideas con claridad. El proceso de la efectividad comunicacional incluye también el desarrollo de un sistema integral de control de gestos, muletillas, ademanes, miradas, tono y volumen de voz entre otras cosas. Además para que una comunicación sea realmente efectiva, deben tenerse en cuenta características importantes. El comunicador debe expresar con claridad y moderación lo que desea enunciar, el mensaje debe evidenciar sencillez, coherencia y componentes emocionales; quien escucha debe prestar atención y entender el mensaje para responder efectivamente a la situación expuesta. Mirar a la persona que le está hablando y viceversa.
También está la interacción y el saber escuchar y hablar activa y oportunamente. Estudios relacionados al tema, han demostrado que las personas que tienden a hablar inoportunamente son malos receptores, puesto que interrumpen demasiado a su interlocutor y no dejan que el mismo exprese sus ideas. Esto viene relacionado con el arte de escuchar. Escuchar no es simplemente oír lo que se va emitiendo, es despejar todo ruido y distracción que se interponga entre los interlocutores, ubicándonos exclusivamente en el mensaje que estamos recibiendo de manera concentrada.
Muchas veces sentimos que nadie comprende lo que expresamos. Con frecuencia somos testigos de discusiones inútiles entre personas que defienden el mismo punto de vista sólo que con diferentes palabras y se encierran en su forma en vez de razonar el fondo. El ser humano siempre tiene la necesidad de transmitir información, intercambiar ideas, mostrar sentimientos, convencer, vender un producto, o simplemente hablar o charlar sobre cualquier tema. Sin duda alguna la actividad que más realizamos en el diario vivir es comunicarnos; difícilmente pasen varios minutos sin que hagamos uso de la comunicación, ya sea visual, escrita, oral o en cualquiera de sus demás formas.
Es tan así que hoy día se ha clasificado la era actual como la era de la información o del conocimiento y no hay otra forma para adquirirlos o transmitirlos que no sea mediante la comunicación. Al momento de que la comunicación requiera un análisis crítico es necesario recordar que lo que se refuta o defiende es el mensaje o las ideas, no las personas. Muchas veces tendemos a llevar a un plano personal las diferencias de ideas que pueden surgir en una comunicación, haciendo esto que se pierda la compostura.
