EL NACIONAL
SANTIAGO.-Pese a los esfuerzos para que se separen las fiestas de carnaval y la celebración de la fecha patria, los carnavales del país inician con fuerza este domingo.
Los populares carnavales de Santiago, La Vega y Bonao arrancan con la participación de miles de personas en las calles y decenas de grupos y comparsas que mantienen la tradicional muestra de las más variadas manifestaciones de la cultura.
Diablos cojuelos, lechones y macaraos estarán haciendo de las suyas en los espacios dispuestos por comités organizadores que han aprovechado comercialmente de la celebración.
Los carnavales populares serán difundidos por cadenas de radio y televisión como en años anteriores y las casas comerciales se disputan los puntos estratégicos para la venta de marcas, productos y ofertas.
El de La Vega cuenta con una variedad de oferta que ha logrado mercadearse como un producto terminado en el que los diablos cojuelos invierten cientos de miles de pesos.
El de Santiago, con su originalidad y sabor popular, atrae a más ciudadanos y tiene la particularidad de la integración de los canales de televisión en la difusión de los desfiles.
Estas manifestaciones espontáneas de la sociedad dominicana, convertidas en producto de mezclas criollizadas y enriquecidas con valores propios constituyen una nueva forma de esparcimiento en los fines de semana de febrero que se ha impuesto a las celebraciones de la fecha patria.
El carnaval ofrece acciones representadas por los integrantes de grupos y personas en forma individual, en las que se narran episodios de la historia con alegría y bailes.
De igual modo toca actitudes frente a la muerte, el llamado a la fertilidad para un suelo agreste y la euforia como escape a la represión.
La violencia y otras expresiones sociales como los elementos vinculados al tráfico de drogas se exhiben en todas partes como elemento de expresión social.

