Ninguno vs. Ortiz Bosch
Lo de votar por Ninguno parece uno de los buenos chistes de Vitico, pero logra su nicho y tiene su asidero real, gracias al creciente descontento de la población frente a un porcentaje amplio de la clase política.
Aunque, honestamente, pienso que a este candidato traído por los cabellos por el propio sistema de partidos, no le irá tan bien como esperábamos, puesto que, en algunos casos, compite con candidaturas de gran tonelaje moral, histórico y político.
Uno de estos casos es el que atañe a la candidatura a la senaduría por el Distrito Nacional, de la doctora Milagros Ortiz Bosch.
Desde su aparición en la escena política criolla, doña Milagros goza de un envidiado posicionamiento. Este, la fija transparente, seria, sincera, meticulosa, atenta, y prudente en el proceder de sus finas maneras; a la vez que efectiva, afectiva y diligente.
Ortiz Bosch logró estos adjetivos por su admirable desempeño como Senadora, en el periodo 1994-1998, donde sirvió cátedras de gestión legislativa responsable, con la constante presentación de sus esfuerzos a favor de la comunidad, en clave de Rendición de cuentas.
Entendidos y gente común, consideran que este sólo hecho marcó un antes y un después en la historia demorada del Senado de la República.
Mentora política de datado desempeño y desinteresado ejercicio, nunca ha esperado ser refrendada por cargo público alguno, para ser concurrente y solidaria en los diversos estadios de la cultura popular, o hacer causa común con las luchas reivindicativas de los movimientos sociales que trabajan a beneficio de los sectores marginados, en procura de que estos se empoderen de sus derechos y defiendan su voluntad democrática.
A la prestancia de su nombre debemos leyes puntuales que protegen la dignidad de la mujer, y predican la necesidad de incrementar la práctica y difusión de los valores familiares y los deberes cívicos.
¿Ejemplos? La Ley General de la Educación, la Reforma a la Ley contra la Violencia Intrafamiliar, y la Ley de Independencia Presupuestaria del Poder Judicial; conforman un muestrario significativo de su participación sobresaliente en el primer poder del Estado.
Resalta como una de sus características; el trabajo en equipo, la dirección gerencial y el desarrollo de liderazgos colectivos.
Recuérdese que Ortiz Bosch fue la primera organizadora de la Escuela de Cuadros del PRD en tiempos de Juan Bosch, y que en el ´94, logró la nominación con un 59% de los votos sufragados, repitiendo la hazaña en el ´98, cuando en busca su repostulación, obtuvo el 70% de los votos, volviéndose la más votada en la historia de los comicios celebrados en Santo Domingo.

