SAN SALVADOR (AP) El Tribunal Supremo Electoral anunció el domingo que la ex guerrilla FMLN encabeza los comicios presidenciales, con una significativa concurrencia de los salvadoreños a las urnas y una marcada polarización entre el oficialismo y la izquierda.
El presidente del Tribunal, Walter Araujo, dijo en conferencia de prensa que con el 33,26% de las actas escrutadas, el izquierdista Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) acumula 448.554 votos, un 51,28% de la votación.
La oficialista Alianza Republicana Nacionalista (Arena) tiene 426.108 sufragios, para un 48,72%. Los sondeos dan como favorito al periodista Mauricio Funes, del FMLN, sobre Rodrigo Avila, de Arena. Los otros dos candidatos de partidos minoritarios se retiraron de la contienda.
El triunfador deberá obtener el 50% más uno de los votos válidos. Al conocerse el anuncio comenzaron las celebraciones de los simpatizantes del FMLN, que salieron a las calles a festejar por adelantado el supuesto triunfo. Hemos tenido un proceso electoral transparente, un proceso electoral tranquilo, pacifico y masivo, dijo Araujo.
La diputada Blanca Coto, del FMLN, calificó la votación como una jornada histórica, la población ha salido a votar sin importarles los rumores de violencia. Según las proyecciones, la participación de votantes podría superar el 67% registrado en las elección presidencial del 2004. Para las elección del domingo 4,2 millones de salvadoreños estaban habilitados para sufragar.
Por primera vez desde que entregó las armas en 1992, la izquierda llega con posibilidades reales de ganar la presidencia y sacar del poder a la derechista Arena, que gobierna desde 1989.
Araujo reiteró que, desautorizamos cualquier tipo de información que no sea la oficial, no podemos darnos el lujo de hacerle daño a este proceso.
El presidente Tony Saca, que deberá entregar el poder a su sucesor en junio, dijo que no tengo ninguna duda de que las cosas han caminado bien, creo que la Unión Europea y la OEA y todos los observadores internacionales, le van a dar transparencia al proceso.
Clara de Meyer, de 80 años y una de las primeras en emitir el sufragio en una de las mesas capitalinas, afirmó: Yo vengo a votar por mi patria, vengo en silla de ruedas, pero tenía que venir a votar.
Me levanté a las 5 de la mañana y vengo con muchas ganas de participar en esta fiesta cívica. Yo siempre voto, agregó la mujer en una silla de ruedas adornada con banderas de Arena con la leyenda Patria Sí, Comunismo No.
Todas las casillas electorales debieron iniciar a las 7.00 horas (1300 GMT), pero en algunos lugares se atrasó la apertura por varios minutos debido a lluvia y cerraron a las 1700 (2300 GMT).
Funes denunció una serie de irregularidades, pero evitó afirmar que se estaba produciendo un fraude. Señaló la presencia de cientos de extranjeros que presumiblemente podrían intentar votar con documentos fraudulentos.
El número que pudiera obtenerse de votos a favor de Arena, con estas medidas fraudulentas, de coacción, de presión, no alcanza a recortar la distancia que ya tengo frente al candidato Avila, afirmó.
Según Funes, entró a la votación con una ventaja de entre ocho y nueve puntos porcentuales, unos 250.000 votos de diferencia. Algunas encuestas previas le dieron hasta 17 puntos arriba del candidato oficialista.
Afirmó que ante este panorama, Avila no podrá auto proclamarse ganador al final de la jornada y espera que con el 40% de los votos escrutados, como ofreció el Tribunal, esté confirmada una tendencia que define la victoria mía esta noche.
Dorila Argueta, de 64 años, una de los primeras salvadoreñas que emitió su voto, dijo a la AP que me levanté muy temprano, decían que habrían problemas, pero yo vengo porque quiero un cambio para el pueblo, para que vivamos mejor.

