El Movimiento Izquierda Unida (MIU) aseguró que la gesta de abril de 1965 constituye una lección para de que la soberanía de los pueblos no la doblegan los misiles cruceros, las bombas Moab, ni las campañas de mentiras de los imperislistas y sus aliados.
Miguel Mejía, secretario general del MIU, hizo el señalamiento con motivo del 52 aniversario del movimiento cívico militar que buscaba la reposición en el poder del presidente Juan Bosch, y el restablecimiento de la Constitución del 29 de abril de 1965.
Precisó que la derrota de la Invasión a Playa Girón, en Cuba, el 19 de abril de 1961, y la Guerra del 24 de Abril de 1965, son dos fechas de extraordinaria importancia que los asesores del presidente norteamericano Donald Trump, debían recordarle.
Agregó de estos acontecimientos históricos, aún los injerencistas más recalcitrantes, en su momento, sacaron las debidas lecciones moderando su agresividad y tomando nota de la rebeldía de dos pueblos decididos a ser libres y a hacer respetar la independencia y soberanía de sus naciones.
Mejía dijo que la Revolución de Abril de 1965, un movimiento cívico-militar de profundas raíces populares, democráticas y patrióticas, fue capaz de derrotar al ejército neo trujillista de la oligarquía e instaurar un gobierno en armas, que respondía a los intereses más avanzados del momento.
Como era de esperar, y otras tantas veces sucedió la oligarquía criolla espantada de su propia debilidad, pidió la intervención foránea y la masacre de su pueblo, tal como hoy lo pide, de rodillas, la oligarquía de Venezuela.
El dirigente de Izquierda Unida manifestó que la Revolución de Abril no pudo ser derrotada, a pesar del desembarco de 42,000 marines norteamericanos, y el apoyo de los restos del ejército reaccionario dominicano.
El coronel Francisco Alberto Caamaño los constitucionalistas y el sector patriótico de las Fuerzas Armadas, no pudieron ser doblegados por las armas, y en apenas 22 cuadras de la Zona Colonial levantaron la bandera de la dignidad de América Latina.
Agregó que el presidente Trump, en su corto ejercicio gubernamental, ha puesto de manifiesto su absoluta incultura y limitado conocimiento en asuntos internacionales y de política de Estado.
“Su mal manejo en esta materia mantiene un estado de tensión a la propia ciudadanía norteamericana y al mundo, que de darle riendas sueltas a sus deseos y pretensiones estaría sometiendo al pueblo norteamericano y al mundo a unos riesgos de impredecibles consecuencias”, expresó.
“Los dominicanos lo sabemos de sobra y por ello conmemoramos la extraordinaria vigencia de la Revolución de Abril en tiempo de amenazas a la estabilidad y la paz en el mundo”, dijo finalmente el secretario general del MIU.

