Una visita reciente a la zona montañosa de Jarabacoa nos permitió comprobar que se trabaja muy en serio en la construcción de la nueva carretera desde La Vega, obra reclamada insistentemente por mucho tiempo y emprendida por el actual gobierno hace un año.
Vimos equipos pesados abriendo la nueva ruta, que discurrirá casi toda al lado de la actual, y captamos el entusiasmo de mucha gente, especialmente de directivos del Consejo de Apoyo a Jarabacoa (COAJA), integrado por empresarios y comerciantes, gran propulsor del proyecto.
Por ejemplo, José A. Tejeda, presidente de esa entidad, expresó su satisfacción por el “panorama halagüeño” que presentan los trabajos, pero instó a las autoridades a una combinación de esfuerzos para dar celeridad a la obra. A su entender, esa combinación debe producirse entre el Ministerio de Obras Públicas, la Contraloría General de la República y la Dirección Nacional de Presupuesto “en interés de que toda la logística y recursos técnicos y económicos estén disponibles para mantener el buen ritmo de las labores”.
Cabe resaltar que el ingeniero Juan Manzueta, director técnico, admitió que “el avance de la obra va muy lento debido a que hay que expropiar todo lo que se va a ampliar, y como la carretera va ampliada en su totalidad, eso ha creado muchos inconvenientes”. Reconoció que “el porcentaje concretizado de la obra es mínimo en referencia a la longitud, pero es mucho más de lo que parece, pues estamos trabajando donde el movimiento de tierra es mayor”.
La longitud será de 20 kilómetros, con cuatro carriles, excepto en el tramo de 3.5 kilómetros del río Yamil al residencial Ercilia Pepín, donde tendrá 5 carriles. La obra inicia en la autopista Duarte vieja (tramo denominado avenida Pedro A. Rivera) y termina en la misma ciudad de Jarabacoa, en el último puente, después del río Jimenoa. Aunque irá al lado de la vía existente, habrá mejoría de muchas curvas horizontales y de pendientes.
En cuanto al presupuesto final de la obra, Manzueta observó que “aún se está trabajando en eso; primero se han realizado muchos cambios al diseño, para mejoría de la vía y para que el impacto sea el menor posible, y además porque el Ministerio de Obras Públicas debe negociar con cada persona que tiene su terreno o propiedad a lo largo del trayecto”. Insistió en que corresponde a Obras Públicas informar del monto final presupuestado.
Una pregunta clave al cabeza de los trabajos fue: para cuándo se espera concluir? Respondió: “Esa información es difícil para mí darla, porque va a depender de muchos factores y el principal es económico. Va a depender de los recursos destinados a la obra anualmente”.
Por: José Pimentel Muñoz
josepimentelmunoz@hotmail

