LOS ANGELES, (EFE).- El escolta estrella de Los Ángeles Lakers, Kobe Bryant, no quiso hacer ninguna concesión desde el inicio de las Finales de la NBA y después de haber anotado 40 puntos frente a los Magic de Orlando dijo que la agresividad y la defensa fueron las claves del triunfo por paliza de 100-75.
«Sólo les permitimos establecer el ritmo en el primer cuarto, a partir del segundo surgió la mayor agresividad que podía en mi juego y ahí cambió la historia del partido», comentó Bryant, que aportó 40 puntos, ocho rebotes y 8 asistencias. «Soy el líder y era mi responsabilidad dar el máximo».
Bryant, que llegó a los 10 partidos en la fase final que ha conseguido 40 o más puntos, admitió que la gran defensa que hicieron los hombres altos sobre la figura de los Magic, el pívot Dwight Howard, fue otra de las claves del triunfo.
«Sabíamos que controlar las acciones de Howard era fundamental para hacer luego nuestro mejor juego y eso fue lo que sucedió», destacó Bryant. «No le dimos ninguna opción y así es como tenemos que comportarnos durante toda la serie».
Bryant reiteró que todo el equipo había realizado una gran labor, especialmente en la defensa, donde el alero Lamar Odom fue el líder con 14 rebotes, un tapón y una recuperación de balón.
«No sólo Lamar, sino Pau (Gasol) y Andrew (Bynum) estuvieron impecables en la manera de anticiparse a Howard antes que llegase a entrar en la pintura», reiteró Bryant.
Las acciones defensivas de los Lakers a partir del segundo cuarto rompieron por completo el sistema de ataque de los Magic, que pasaron de un parcial de 22-24 en el primer cuarto a 53-43 cuando se fueron al descanso.
«Creo que la reacción que tuvimos en el segundo cuarto fue decisiva para establecer no sólo nuestro sistema de juego, sino que queríamos conseguir la victoria», comentó Bryant, que anotó 12 puntos en la racha de 25-10 con la que concluyó la primera parte.
La estrella de los Lakers dijo que se sentía muy satisfecho no sólo por el triunfo, sino por la actitud y manera como habían comenzado las Finales.

