Existen problemas visuales que muchas veces desconocemos o simplemente no nos damos cuenta de que padecemos.
Una de esas es la Ambliopía o el denominado “ojo perezoso o vago”, que no es más que la disminución de la agudeza visual en un ojo aún con su mejor corrección, así lo explica el doctor Ramón Alberto Escaño Reyna.
“Es un ojo que no aprendió a ver por alguna causa que se puede determinar fácilmente”, agregó.
Indicó que la Ambliopía se va desarrollando con el tiempo y puede identificarse desde temprana edad, o sea, desde el primer o el segundo año de edad, dependiendo de las causas que la estén produciendo.
“Si es un paciente que nació con una catarata congénita, sino se trata va a quedar con un grado de Ambliopía importante después que se opere la catarata, sobre todo si el proceso quirúrgico al que se somete es después de los seis años”, señala el oftalmólogo y estrabólogo.
Está enfermedad visual es inoperable y se mejora con el uso de oclusiones o parchados, es decir se tapa el ojo sano para estimular la visión en el ojo ambliopa, y eso se hace desde que se identifica el caso, preferiblemente si se hace antes de los seis años, continúa explicando el experto en salud visual.
Agrega que mientras más tarde se detecta el daño existe menor posibilidad de éxito en la mejoría. El tratamiento va a depender de la edad en que aparezca o se detecte la enfermedad.
“En niños de menos de tres años probablemente la recuperación sea de un ciento por ciento, aunque el tratamiento dure uno tres o seis meses y la oclusión va a depender de la magnitud de la de la deficiencia visual, pero lo principal es eliminar la causa que la está produciendo”, dice.
La Ambliopía siempre estará asociada a una patología de base que puede ser catarata, latosis, estrabismo, defectos refractivos y tumores oculares, por lo que es necesario corregir lo que la está causando”, recalca el también oftalmólogo pedíatra, quien labora en la Clínica Oftalmológica de Santo Domingo.
EL DATO
Consejos
Ramón Escaño recomienda a los padres llevar a sus hijos a chequeos visuales desde temprana edad, para prevenir o corregirlo a tiempo cualquier enfermedad visual.

