MIAMI GARDENS, Florida, EEUU. La interrogante que carcomerá a los defensive backs de San Francisco durante sus vacaciones es quizá la misma que pasó por la mente de Patrick Mahomes en los segundos que cambiaron el Super Bowl el domingo.
¿Cómo le hizo Tyreek Hill para estar tan abierto para atrapar ese pase?
Anulado durante más de tres periodos por una defensiva de los Niners que no permitió ninguna jugada de muchas yardas esta temporada, Mahomes y los Chiefs finalmente encontraron un espacio. Fue un pase de 44 yardas a Hill, el veloz y pequeño receptor que superó no, ni dos, pero tres defensas en la jugada de tercera oportunidad y 15, justo cuando Kansas City empezaba a perder las esperanzas en el cuarto periodo.
Ese fue el punto de inflexión en el triunfo de Kansas City por 31-20, la clave para un último cuarto en el que anotaron 21 puntos, desencadenando la tercera remontada de los Chiefs de un déficit de dobles dígitos esta postemporada.

