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La ausencia del periódico

La ausencia del periódico

José Antonio Torres

Con motivo del asueto de Samana Santa, los periódicos impresos que se editan en el país hicieron una pausa de tres días, ya que los propietarios y directores entendieron que la demanda de información sería suplida por las ediciones digitales de esos mismos medios.

Sin embargo, la realidad es que se produjo un vacío en los lectores tradicionales, aquellos que quieren sentir en papel en sus manos, o que prefieren ir directamente a una sesión determinada del periódico sin necesidad de saltar decenas de anuncios y mensajes.

Aunque los lectores de medios impresos se reducen significativamente con el paso del tiempo, lo cual es lógico en un mundo que marcha de manera acelerada hacia lo digital.

Guardando la distancia en tiempo y escenario el 30 de junio de 1945, los distribuidores de ocho periódicos de Nueva York se declararon en huelga de dos semanas, lo que privó a los habitantes de esa ciudad de la lectura de esos diarios estadounidense durante 14 días.

Ese hecho ofreció al sociólogo Bernard Berelson la oportunidad de realizar una investigación social como sentía la gente la falta de información en la prensa escrita. Recuerden que no había Internet.

Aunque aquel estudio se hizo en Nueva York, en República Dominicana se han hecho algunos con menor rigurosidad científica, pero con resultados similares.

En República Dominicana, la mayoría de los lectores de medios impresos comienza a ojear los periódicos en las páginas deportivas. Esta ha sido una tendencia de décadas que aún con el auge de la Internet se ha mantenido inalterable.

De acuerdo al trabajo de Berelson, durante las entrevistas que se hicieron para medir la actitud de los lectores por la falta de periódicos, se interrogó si creían que es muy importante que la gente lea los periódicos, o no.
Casi todos contestaron con un sí enfático y luego especificaron que la importancia del periódico descansaba en sus aspectos informativos y alto nivel de credibilidad.

Para los que vaticinan la muerte de la prensa escrita hay que recordarles que los periódicos impresos siempre fueron concebido para una élite social, por eso sobrevivieron a la radio y la televisión.

El Nacional

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