Opinión

La crisis eléctrica

La crisis eléctrica

Son muchas las ideas que se han expuesto en el debate sobre la crisis eléctrica, caracterizada por largos apagones.

Nadie duda de los esfuerzos de la CDEEE para mejorar las cosas, pero ese problema, que constituye una traba al progreso, no se resolverá a corto o mediano plazo solamente con buena voluntad.

Nos referimos, por ejemplo, a la producción de energía con recursos renovables. En variadas ocasiones se han anunciado proyectos energéticos a partir de la energía eólica, pero es poco lo que se sabe acerca de esto. Se ha hablado también de impulsar proyectos de energía solar, pero tampoco se conoce de avances, excepto  casos de empresas y personas  que han instalado paneles solares con excelentes resultados, desconectándose casi totalmente del sistema convencional.

Las historias que se publican acerca de plazos cortos para acabar con los apagones, son  eso: historias o demagogia, pues los proyectos hidroeléctricos de gran potencia que se construyen tardarán  varios años. Para entonces habrá crecido la población y, en consecuencia, la demanda de energía..

Hemos sido los únicos en  plantear la necesidad de aprovechar el agua de los canales de riego para generar electricidad, con la instalación de micro-generadores utilizados en Canadá y países asiáticos.

Hemos hecho gestiones ante autoridades competentes, incluidas las del INDRHI, a fin de evaluar la cantidad de kilómetros de canales primarios que cumplan con las especificaciones. El proceso de instalación es de dos meses para arrancar y  proporcionar energía a pequeñas poblaciones vecinas. Pero no hemos sido  escuchados, como si en esas altas instancias no hubiera interés alguno.

Esos proyectos, aunque pequeños, serían un gran alivio, sin necesidad de utilizar petróleo, pero además desempeñarían una función vital en lo que se terminan los grandes proyectos hidroeléctricos.

Es bueno que se sepa que existen pequeños proyectos hidroeléctricos estudiados y definidos, capaces de generar entre cinco y diez megavatios, pero  duermen el sueño eterno en quién sabe cuál gaveta.

Esta sana sugerencia la hacemos para que los funcionarios que toman decisiones revisen sus programas y diseños y apliquen una nueva estrategia  en busca de soluciones a mediano plazo a una crisis que nos afecta a todos.

El Nacional

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