Mantener Barack Obama las tasas sería un regalo No Merecido para una clase que, según muchos de los políticos allegados al presidente de Estados Unidos, es indiferente a las necesidades de los menos aventajados.
Un par de semanas atrás, todo indicaba que Obama y los demócratas terminarían ganando la batalla y las tasas subirían para todos; pero la espectacular derrota en las recientes elecciones para renovar una parte del Senado y la Cámara de Representantes, cambió el panorama político y las encuestas indicaban que los norteamericanos no estaban satisfechos con el trabajo del presidente Barack Obama.
Los demócratas insistían en que Obama no debía ceder para negociar con los republicanos sobre el sistema tributario.
Debido a esa posición, siguió creciendo el impasse entre los dos partidos. Seguían los insultos al máximo.
Finalmente, tal vez haya sido la estrategia mas importante del momento entre ambas instituciones políticas en los Estados Unidos, el Partido Demócrata y el Partido Republicano, el lunes 6 de diciembre, pese a la gran oposición, Barack Obama llegó a un acuerdo con la bancada republicana.
Acordaron extender por dos años las tasas y mantener impuestos bajos, pese al gran déficit presupuestal, para todos los estadounidenses.
Fue algo inaudito que Obama terminara por ir contra su propio partido y sus principios.
Esto se explica por su experiencia política acumulada en Norteamérica, donde se puso en evidencia que necesitaba Obama aquella base céntrica y la única forma de obtenerla era mostrando flexibilidad, que es lo que se impone en aras de la gobernabilidad.
Esto no quiere decir que el presidente Barack Obama haya cambiado sus principios. No. no, se trata de una estrategia coyuntural de la alta política, que la democracia permite, dejando en evidencia que la victoria republicana podría ser pírrica, porque Obama no cambiará sus principios.
Él convencerá a su partido y a sus seguidores, y abre con ello nuevas perspectivas para su futuro político, ya que podrá seguir tratando de expandirse en su país, con sus adversos de la clase alta, aunque, de momento, reitero, debe convencer a sus seguidores y desterrar la ojeriza de traición que pudo concitar, agotando dicha estrategia comentada, que es una forma de actuar que permite la alta política, la de unirse con adversarios con propósitos útiles y beneficiosos para las mayorías en cualquier país del mundo. Se está evidenciando ya…

