Hidratar es el primer paso para la salud y la belleza de la piel.
El agua que tiene la dermis y la epidermis, que constituye el 20% de la del todo el cuerpo, se pierde fácilmente con las agresiones externas. Mantener un nivel óptimo de hidratación y evitar la piel seca puede lograrse con una variedad de productos de nueva generación que llegan al mercado.
La deshidratación se debe tanto a un mínimo de consumo de agua, como a factores fisiológicos o ambientales. A partir de los 40 años, empieza a disminuir la actividad hormonal y eso se traduce en una pérdida de tersura y luminosidad en la piel, lo mejor es empezar a poner soluciones para mantener a raya a las arrugas. Las líneas de cuidado facial pensadas para pieles maduras garantizan una recuperación de la hidratación, la elasticidad y la firmeza con resultados visibles.
