SANTIAGO. La Iglesia Católica llamó a las autoridades gubernamentales a poner más atención al desamparo que estima se vive en el campo y tomar acciones que frenen lo que define como cordones de miseria que bordean las ciudades del país.
El semanario Camino, l vocero de la Conferencia del Episcopado, estima en su comentario editorial, que se hace urgente y necesario echar una mirada sincera hacia el campo, porque su gente no esperará a que la muerte toque sus puertas cuando todavía quedan tantas energías para trabajar.
El editorial, titulado Espantapájaros, recuerda esa figura que los campesinos colocaban en sus conucos para ahuyentar las aves que pretendían dañar sus cosechas.
Hoy, otros espantapájaros hacen correr despavoridos, no a las aves, sino al campesino, que ha quedado huérfano por parte del Estado y que ha sido abandonado a su suerte, sostiene.
Camino opina que los campesinos son excluidos socialmente, por lo que ya no se trata del fenómeno de la explotación y la opresión y todos sabemos las consecuencias de esta cruda realidad: como si fuera por gravedad, la violencia y la criminalidad corren a sus anchas.

