Por Elvys Duarte
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El mundo ha dejado de ser un conjunto de colectividades humanas que busca de manera aislada un beneficio particular para convertirse en una unidad socioeconómica en pos de un interés colectivo bajo el concepto de la globalización.
De ahí que el desarrollo no sólo debe medirse a través de sus recursos económicos, pues al momento de determinar su sostenibilidad cobran vital importancia la eficiencia de sus instancias educativas, sean del nivel que fueren, pues la tecnología, la información y el conocimiento constituyen las vértebras transversales del desarrollo de un pueblo.
Nadie puede negar que la educación es la clave del éxito en la vida, por eso es lamentable que el próximo ministro de Educación, Roberto Fulcar, tenga razón cuando expresó: «el modelo educativo dominicano no funciona», siendo un deber ineludible del gobierno del cambio la reestructuración a fin de propiciar más oportunidades de desarrollo para todos los dominicanos.
Nuestro presidente electo Luis Abinader, se encuentra comprometido con eficientizar el gasto público a fin de solucionar los problemas que nos aquejan y contribuir a la creación de oportunidades en provecho del pueblo; por eso aseguramos que la educación, y con ella la formación técnico profesional, serán ejes principales del gobierno pues la calidad de la enseñanza incide directamente en la competitividad.
Es necesario invertir en la capacitación de los jóvenes para impulsar el crecimiento económico y construir una base sólida para el progreso. Esa fue la visión con la cual el 7 de agosto de 2012 fue creado por la Resolución No. 30-2012, del Ministerio de Educación Superior, Ciencias y Tecnología (MESCYT), el Instituto Técnico Superior Comunitario (ITSC), el cual está llamado a crear oportunidades a estudiantes de bajos recursos para su pronta inserción a la economía nacional.
Este Instituto está llamado a convertirse en un centro de formación que dote al sector empresarial de trabajadores calificados y sirva de preparación inicial para los estudios universitarios, abriendo nuevas oportunidades de desarrollo a los sectores marginados.
