WASHINGTON. AP. David Ortiz puede bromear ahora, un poco, sobre la cambiante cultura del béisbol. Para Mike Trout, Nolan Arenado, Bryce Harper y todo toletero del Juego de Estrellas, el lidiar con las distintas alienaciones defensivas es sólo parte del juego.
Quienes sintonicen el martes por la noche se darán cuenta que es imposible predecir dónde serán colocados los jardineros en Nationals Park. En especial en un partido que se ha convertido meramente de exhibición -¿por qué no intentar una alineación de cinco jardineros?
Cuenten a Joey Votto entre los cañoneros a los que les encantaría no enfrentar a los infielders agrupados en la grama.
“Para alguien que realmente se ha visto afectado por las alineaciones especiales, me encantaría”, dijo el primera base de Cincinnati. “Una vez que empezaron a hacerlo con más frecuencia, tuve que ajustar, y debes hacerlo o te morderá, porque .290 se convierte en .250 y .220 se convierte en nada”.
Pero Votto, quien batea para .312 en su carrera, puede entender porque Grandes Ligas quisiera evitar imponer reglas para definir las posiciones defensivas.
“Me gusta la idea del pelotero dinámico. Realmente es difícil poner una alineación especial contra un zurdo muy rápido por varias razones”, comentó.
Para “Big Papi”, estos cuadros sobrecargados están remodelando el béisbol. Tampoco en el buen sentido.
“Es una locura, parece que está acabando con cierta parte de la diversión”, declaró el ex pelotero dominicano de los Medias Rojas el domingo en Nationals Park, sede de las acciones del Juego de Estrella esta semana.
“Parece que hubiera 20 jugadores jugando a la defensa contra uno”, señaló Ortiz, calculando en broma que los cambios le quitaron “como 500 hits”.
Su idea: “Yo me arriesgaría, si las Grandes Ligas lo quisieran. Simplemente diciendo que se juegue de una forma normal, como se supone que el béisbol debe jugarse desde el primer día, sólo a fin de ver cómo resulta”.
EL DATO
Poco bateo
Los promedios de
bateo se encuentran
entre .240 y .250, posiblemente en camino a terminar siendo
uno de los más bajos en casi medio siglo.

