El Fondo Monetario Internacional (FMI) concluyó ayer su revisión anual sobre el desempeño de la economía dominicana, de la cual dijo que ha experimentado una robusta recuperación después de la pandemia que coloca al país en una buena posición para enfrentar desafíos de los acontecimientos internacionales.
La misión del FMI, encabezada por Esteban Vesperoni, estuvo en Santo Domingo desde el 29 de abril para realizar las consultas, tras lo cual el funcionario emitió una declaración contentiva de muchos elogios, pero también de recomendaciones que ameritan ponerles atención.
Vesperoni resalta que en 2021 la economía experimentó un crecimiento sectorial diversificado encabezado por el turismo y la construcción, y que el Producto Interno Bruto (PIB) creció 5 % con referencia a 2019, “evidenciando una recuperación más allá del rebrote estadístico y consistente con el fuerte crecimiento del empleo”.
Admite que la inflación, que se situó a un 9 % en marzo, supera el rango meta del Banco Central, de 4+1, lo que atribuye principalmente a la elevada inflación en Estados Unidos, alzas en precios internacionales de la energía y la disrupción en la cadena de suministro.
Elogia la fortaleza del sector externo de la economía, al señalar que el déficit de cuenta corriente ha sido financiado por la inversión extranjera directa y que el banco emisor ha logrado una importante acumulación de reservas, además de que el sistema financiero ha sido resiliente.
El jefe de misión del FMI sostiene que las perspectivas económicas indican que la recuperación de la economía continuará, a pesar del riesgo que plantean los acontecimientos mundiales, pero advierte que la guerra en Ucrania podría tener un efecto más fuerte de lo previsto sobre el crecimiento mundial y la inflación, además del impacto de la pandemia y el ajuste de política monetaria en Estados Unidos, lo que crea desafíos de política fiscal y monetaria en el país.
El FMI recomienda garantizar en el corto plazo reducción de la inflación, de la deuda pública, apoyar a la población vulnerable, reforma al sector eléctrico en lo referido a tarifas y subsidios, vigencia de la ley de recapitalización del Banco Central, aumento de la base impositiva y disminución de las exenciones.
La receta del Fondo Monetario contiene ingredientes que ayudarían a mitigar devastadores efectos sobre la economía de una crisis mundial provocada por la pandemia y por un conflicto bélico y geopolítico de ribetes globales que se agrava cada día sin solución a la vista.

