La humanidad ha conocido dos religiones: la del miedo y la de la Ley, la del miedo es aquella cuyo Dios era Yahvé, un ser espiritual sanguinario, a quien se le atribuían todas las cosas negativas, era vengativo, capaz de mandar enfermedades, destrozos hasta acabar con los humanos; en base a ese Dios, aún hay religiosos que viven predicando y metiendo miedo, de su boca salen atrocidades para quienes no están en su conglomerado.
Ahora tenemos la Religión de la Ley, regida desde el Estado Vaticano, un emporio comercial que hasta su propio banco tiene, tiene sus reglas escritas y es regida por el Papa, que es su máxima autoridad. Esta religión está metida en todo el quehacer mundial con grandes inversiones en los más variados negocios, además de ser subvencionada por los Estados.
Sin embargo, la era que vive la humanidad tendrá que parir otra religión, una religión, basada en el conocimiento, fuera del miedo y del negocio burdo.
Le he llamado la Religión del Futuro, donde no sean necesarios Iglesias, curas, Papas, y donde se borre para siempre la figura del infierno, del diablo, la condena de las almas, una religión, donde Dios sea la conciencia de cada quien y no el engaño y la mentira.
Hemos entrado a la Era del conocimiento y cada vez más las religiones tradicionales van perdiendo adeptos, porque ya no se comen el cuento de un Dios castigador que te manda al infierno. Donde los humanos no necesitaremos intermediarios mentirosos para llegar Dios, y que ese Dios sea de amor, entendimiento, compasión, incapaz de castigar a sus hijos como nos han vendido las religiones tradicionales.
Uno tiene que entender que esas son sus mentiras fundamentales, pues el miedo es su principal arma, para traer seguidores, pero la Era del conocimiento acabará con todo eso, para dar paso a una nueva visión del mundo.
Por: José Abreu
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