Todos estamos deseosos de que ocurra el milagro de disponer de una vacuna contra la covid-19. Hay varias que son prometedoras en eficacia y seguridad, pero todavía necesitan probar en un ensayo clínico con no menos de 30 mil voluntarios sanos, que estén a riesgo de contraer la enfermedad.
Son tres las fases de experimentación: 1. Laboratorio; 2. En un pequeño número de personas, se comprueba la eficacia (nivel dosis- respuesta) y seguridad (no hace daño) 3. Ensayo clínico, con personas de diferentes edades, y condiciones de salud, a quienes de manera aleatoria se les aplica la vacuna o un placebo, sin que ellos, ni los médicos sepan cual la recibió. Se siguen en el tiempo hasta que los investigadores puedan comprobar que grupo enfermó más.
Para tener resultados en corto tiempo es menester estar dentro de una epidemia activa, por eso los chinos y europeos van a probarlas en Brasil. Algunos dirán que los toman como “conejillos de indias” pero en realidad, el país además de contribuir con una solución mundial, también va a ser de los primeros en disponer de la vacuna y de una patente para su fabricación.
Son más de 25 las vacunas en fase 2, y cinco que ya pasan a fase 3. Todas utilizan diferentes principios, bien sea atacando algunas partes del virus, modificando su ADN-ARN, o utilizando virus vivos atenuados. Las casas farmacéuticas e instituciones que compiten con mayores probabilidades son: Moderna; Oxford; Novavax; Pfizer; y otros múltiples desarrolladores chinos.
En nuestro país disponemos de una Unidad de Vacunas, con experiencia internacional para conducir con profesionalidad los protocolos de investigación. Es oportuno negociar nuestra participación, y así pasar a la historia y garantizar el derecho a ser de los primeros en obtener lo que será el gran triunfo de la humanidad, ¡La vacuna!
Ernesto Guerrero
guerrerocamiloe@gmail.com]

