SANTIAGO.- El dominicano talentoso o ingenioso sobresale en cualquier parte pese a los pocos recursos con los que cuente para sobrevivir y la creencia generalizada de que todo o casi todo está perdido.
Según datos estadísticos de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), el número de pobres del país se sitúa en cuatro millones 500 mil y de esos un millón 500 mil son indigentes.
Quizás esas cifras dan la respuesta al porqué decenas de familias se han visto en la necesidad de desarrollar la creatividad como un medio para vivir, dado que los recursos económicos con que cuentan son muy limitados.
En Santiago, que según el informe de la USAID no es la ciudad donde la pobreza alcanza el primer lugar, pero que tampoco está excluida de esta realidad, más de una familia ha inventado medios para vivir e incluso para sus tiempos de ocio.
En el barrio Los Santos, la mayoría de los moradores se encuentran desempleados y otra gran parte realiza trabajos informales.
Es por esa razón que algunos de los residentes en este barrio se unificaron y construyeron un banco con blocks a los que les colocaron algunas mantas por encima para embellecerlo, ahí se reúnen a conversar e incluso a inventar algunos medios para subsistir.
Mientras conversamos surgen ideas que luego ejecutamos y que nos sirven para vivir, dijo Mercedes Peña.
Al detenerse por un momento y observar el ingenio de los moradores de este sector a más de uno «se le prende el bombillito de la creatividad».
En una de las viviendas de este lugar, te encuentras con un letrero que no hace falta indagar mucho para darse cuenta de que fue hecho por uno de los moradores de esa casa, con algunas faltas de ortografía y con poca estética, ahí anuncian que se reparan electrodomésticos . Al parecer, la gente entiende el mensaje como si se anunciara en una valla publicitaria pues los electrodomésticos en reparación que se encuentran en las afueras de la casa dan testimonio de que los residentes en el lugar encontraron un medio para vivir.
Sin lugar a dudas los moradores en el barrio los Santos utilizan las herramientas que poseen para subsistir.
Al seguir el recorrido por este barrio, no es raro encontrarse con los niños que juegan pelota en las calles, pero lo que más llama la atención no es el juego si no lo que usan para jugar.
Al parecer sus padres no tienen los recursos para comprarles la pelota y el bate, pero esto no es un impedimento para que se detenga el juego, con un madero simulando un bate y papel envuelto que hace la función de una pelota estos niños pasan las horas jugando el tradicional juego de béisbol.
Y lo más sorprendente es que lo disfrutan sin importar sus limitantes.
En otros barrios de la ciudad, como en Secara por ejemplo, es muy común que aquellos que no cuentan con el dinero para ir constantemente al médico se inventen algunos remedios caseros que supuestamente surten mejor efecto que algunas medicinas costosas.
Margarita Peralta dijo que a sus nietos les prepara un remedio para subirles la defensa y para que se mantengan sanos para que sus organismos puedan contrarrestar cualquier enfermedad e indicó que por tal razón no tiene que ir al médico.
Lo único que Margarita no quiso fue dar a conocer el efectivo remedio que según dijo le ha ahorrado una gran cantidad de dinero en medicina.
Indiscutiblemente el ingenio del dominicano no tiene límites y es que el vivir en un país en vías de desarrollo le ha dado a más de uno la oportunidad de desarrollar su creatividad; quizás esta es una oportunidad de crecer que no han tenido algunos de los que viven en países desarrollados.
