Aunque la necesidad de sentir el contacto físico está muy arraigada entre los humanos, el instinto de supervivencia y el miedo son más poderosos, por lo que cuando termine la pandemia de coronavirus es seguro que tendremos un mundo con menos besos y abrazos.
Los traumas sicológicos que la pandemia está dejando en un alto porcentaje de la población mundial impedirán que la gente vuelva a ser lo que era en términos de amabilidad y sociabilidad.
Hay expertos que apuntan a un abandono total del contacto físico entre desconocidos y también en el entorno laboral y defienden incluso que podrá disminuir en nuestros círculos de confianza.
Mientras otros piensan que a medida que se rebajen las restricciones volveremos al contacto físico todavía con más fuerza, entre los más allegados, por la ansiedad que provoca la falta de besos y abrazos
Uno de cada cuatro dominicanos ha presentado síntomas de depresión
Un estudio reciente del Colegio General de la Psicología de España concluye que la pandemia ha originado problemas psicológicos en la población por impacto de la covid-19.
Los expertos apuntan a la depresión grave, ansiedad o una peor calidad de sueño como algunos de los efectos más frecuentes.
Como consecuencia de una situación tan atípica, es posible experimentar algunas reacciones, sensaciones o emociones, como rabia, tristeza, impotencia o angustia, entre otras, enumera el experto español doctor Francisco Santolaya.
Los expertos hablan de depresión grave o moderada como uno de los efectos colaterales de la pandemia.
Uno de cada 4 dominicanos presenta síntomas relacionados con la depresión grave o moderada desde la covid-19.
El factor tiempo es determinante para transformar nuestros sistema social e incluso nuestra estructura cerebral a la hora de comunicarnos, relacionarnos… Todos estos cambios necesitan de tiempo.
Y como parece que la pandemia se va a quedar más tiempo del que pensábamos, si puede ser que en un futuro se produzcan algunos cambios que sean relativamente permanentes por lo menos para las generaciones presentes.
Por: José Antonio Torres
josetorres60@hotmail.com

