Opinión

Ley de Partidos

Ley de Partidos

Los líderes de los partidos políticos deben de aprobar una Ley de Partidos y Agrupaciones Políticas posible, no la perfecta o quizás la ideal. Si se han consensuado 72 de los 77 artículos que tiene la Ley de Partidos, pues que se aprueben y en con más tiempo y con sinceridad, dejando de lado las mezquindades, se ponen de acuerdo en lo que les desune.

Hay consensos importantes en temas como el de las primarias que serán organizadas por la Junta Central Electoral, el que evita el llamado político transfuga puede ser elegido en un partido y se va con el cargo a otro o se declara independiente. Esta nueva ley señala que el cargo electivo es del partido, no de la persona que renuncia. Además, que si un dirigente participa en unas elecciones internas de su partido, está inhabilitado para ser candidato de otra organización.

También, se limita la celebración de actos públicos, como caravanas y caminatas en provincias, sino que los precandidatos tienen que realizar sus actividades en lugares cerrados. Nos evitamos con eso el derroche de recursos de los candidatos y el clientelismo.

Asimismo, ese proyecto de ley tiene establecida las sanciones a las violaciones a los delitos electorales y partidarios.

Hay otros artículos que los políticos y la sociedad civil están de acuerdo, entonces aprobemos lo que tenemos hasta ahora, después se reforma.

Después, los líderes se ponen de acuerdo si hacen primarias simultáneas o cuando lo disponga las direcciones de los partidos, si se celebra con padrón abierto o cerrado. La cuota de la mujer si se deja con el 33% o suben a 40% o a la paridad 50/50.

Al igual que hay desacuerdo en el financiamiento de los donantes a los candidatos en campaña y a los partidos. Si debe controlarse, para evitar financiamiento del narcotráfico y el lavado de activos.
Aprobar una Ley de Partidos posible, no la perfecta.

Esto último es lo que tiene empantanado la aprobación de la Ley de Partidos, pero sobre todo las contradicciones en el tema entre el presidente Danilo Medina y Leonel Fernández. En el PRM también hay diferencias entre Hipólito Mejía y Luis Abinader.

Los dominicanos nos merecemos que la actividad de las fuerzas políticas estén controladas, para evitar los bochornosos espectáculos que muchos de nuestros dirigentes exhiben.

Tenemos 18 años esperando una Ley de Partidos, que cada vez se ve más remota, por las diferencias dentro de las propias organizaciones. Es como si los líderes políticos no quisiera que se les reglamente, porque cuando hay consenso, siempre ocurre algo que bloquea.

Los partidos mayoritarios PLD, PRD y PRSC en diferentes épocas han tenido control del Congreso, pero no la aprueban, porque sería ponerse una camisa de fuerza en su accionar de irrespeto a la democracia interna. Es que los temas que dividen a los líderes de los partidos, son los mismos que los desune en el régimen electoral. Transparentemos la actividad política.

Por primera vez, una comisión bicameral ha actuado con responsabilidad y han tocado todos líderes de los partidos, incluyendo los minoritarios, la sociedad civil y el Presidente de la República, pero cuando se anuncia el resumen final para septiembre, diferencias en el PLD obliga a echar todo para atrás.

El Nacional

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