Articulistas

Libre pensar

Libre pensar

Militares de EUA, más refugiados
(II)

La coherencia y transparencia alisa como piedra filosofal para generar credibilidad y confianza, más en el buche de una fórmula secreta que, en cada clarear, se ha hecho más latente en lo atinente a la mudanza de la población haitiana a territorio dominicano.

Desde el 2016, con la nefasta firma del “acuerdo de preautorización en el transporte aéreo”, se pretende delegar a Estados Unidos la política de refugiados y asilo de República Dominicana.

Esta doblez, con mayor complicación que la intervención norteamericana de 1965, rueda ahora aprovechando sus mentores el adormecimiento de ciudadanos naufragados en la ignorancia y la búsqueda individual de sobrevivencia. Y, si no se reacciona con fervoroso patriotismo, a esta Nación pronto le cantarán el réquiem cantim pace.

Decir una cosa y hacer otra fue una dualidad estratégica, por lo menos en los ocho años de mandato de Danilo Medina, con el aparente propósito de que prosiguiera la emigración desde Haití. Para consolidar la independencia, los nativos maniobraron con armas blancas y de fuego entre 1844 y 1856 y, acercándose a los dos siglos, los del Oeste de la isla traspasan la frontera sin pasaportes ni visados.

Sólo los incautos y lacayos que apenas les importan los caudales metálicos y no nuestro terruño, así como tránsfugas buscavidas, no se preguntan por qué en un acuerdo que supuestamente propicia el aumento del flujo turístico se incluye un anexo sobre refugiados y asilados.

El suscrito en 2016 por el canciller Miguel Vargas Maldonado y el embajador James -Wally- Brewster, manda a “designar puntos de contacto con relación a todos los asuntos tratados en este Anexo (que se correspondan con los puntos de contacto designados por los Estados Unidos) y participar en consultas periódicas sobre la implementación”.

¿Serán turistas los refugiados? ¿Los que lleguen y se proclamen refugiados, qué tiempo durarán en el proceso de definición de esa condición? ¿Si no progresa su exigencia, serán devueltos o se quedarán a la mala, por sécula seculorum? ¿Acaso será un mecanismo para romper la soberanía en un sainete fusionista?.

Las promesas gubernamentales se han estado cumpliendo, en el lance de una retórica confusionista en el túnel del mentado anexo. Su promoción entreabre un riesgoso frente antagónico, en un clima peliagudo engendrado por la pandemia y los subsecuentes apuros económico-financieros. En vez de ayudar, los gringos prefabrican otras hostilidades.

Tenemos la confianza de que las anteriores preguntas no serán hilachas semánticas o canciones angelicales en este affaire por la preservación de la patria de Duarte, que vale más que una vida miserable bajo el yugo de una superpotencia neocolonialista que busca imponer su poderío a las naciones más endebles y carentes de dignidad.

Por: Oscar López Reyes
oscarlopezperiodista@gmail.com

El Nacional

Es la voz de los que no tienen voz y representa los intereses de aquellos que aportan y trabajan por edificar una gran nación