En respuesta a varios analistas que han afirmado que Israel podría lanzar un ataque contra Irán sin previa consulta con Estados Unidos, y como advertencia al propio Benjamín Netanyahu, Barack Obama declara que las relaciones entre Estados Unidos e Israel son suficientemente estrechas como para que ninguna de las dos partes trate de sorprender a la otra. ¿Confía en las buenas relaciones o en la efectiva dependencia?
Tras reunirse el pasado martes con el reconocido ultraderechista, Obama dijo que, contrario a esto, tratamos de estar coordinados en temas que tienen que ver con los dos países y creo que el primer ministro Netanyahu está comprometido con esta actitud».
Obama tiene diferencias con Benjamín Netanyahu. Eligió como jefe de gabinete a Rham Emanuel, sionista, pero allegado a los adversarios de Netanyahu. La coordinación de las presiones contra Irán, es el elemento que une a Netanyahu con los principales inquilinos de la Casa Blanca.
Obama no habla del poder nuclear de Israel. Da por hecho que es legítimo, y califica como inaceptable que Irán desarrolle armas nucleares. ¡Doble moral y grotesca imposición! Una potencia nuclear creada por Estados Unidos es legítima, y otra que podría adversarle, es ilegítima.
En cuanto al bloqueo a Gaza, inaceptable porque ha condenado a la pobreza a más de un millón de personas y porque se fundamenta en una invasión, Obama felicita a Netanyahu por permitir la entrada de algunos bienes, y considera un ejercicio legítimo de seguridad de Israel el no permitir que misiles y armas lleguen a manos de Hamas. Es obvio que sus diferencias con Netanyahu no le impiden coordinar con él la apertura de un nuevo escenario de guerra, y, menos aún, poner el sello de legitimidad a los crímenes y abusos de este siniestro personaje.
Actúa en el marco de la hegemonía de Estados Unidos. Esa hegemonía ha tornado inoperantes los organismos internacionales. Por eso la Organización de las Naciones Unidas nada puede hacer para detener ese plan de guerra.
El Premio Nobel de la Paz impulsa la política imperialista. ¿Alguna duda?

