Nélsido Herasme
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El pasado domingo 12 de este mes, mi padre, Aquino Herasme Matos, cumplió cien años de vida, de los cuales dedicó 70 como servidor del Estado, recibiendo como pago una pensión miserable de 5 mil pesos, la que no le da ni para alcanfor. Pero a pesar del gran abuso cometido, mi viejo conversa mucho, responde a los medicamentos que consume, oye poco y mantiene sobre todas las cosas una sonrisa y sus ganas de seguir viviendo. Nacido en el municipio de Villa Jaragua, de la Provincia Bahoruco, en el año 1920, Aquino Herasme le trabajó al Estado desde la edad de 23 años, siendo su último empleo el de miembro del departamento de Servicios Generales de la Oficina Técnica de Transporte Terrestre (OTTT), devengando un salario de 5 mil pesos al mes.
Desde el 2002 había venido solicitando el otorgamiento de una pensión que le permita vivir con dignidad los últimos años que le restan de vida, clamor que nunca fue escuchado por nadie en el tren oficial, a pesar de las múltiples diligencias que realizó.
En el año 2006 fue condecorado por el Presidente Fernández, con la medalla “Al Mérito”, por el tiempo que llevaba en el servicio público.
Durante sus 70 años de labor, Aquino Herasme laboró para la justicia, Obras Públicas, Salud, Educación, la municipalidad y el sector Transporte. Justamente cuando la comunidad de Neyba es elevada a municipio y su pueblo natal, Villa Jaragua, a Distrito Municipal, el 10 de marzo de 1943, Aquino Herasme se inicia como Alguacil de Estrado, del Juzgado de Paz de Villa Jaragua hasta el año 1947.

