El Partido Demócrata de los Estados Unidos está en el proceso de la realización de las primarias para elegir su candidato presidencial para las elecciones de noviembre.
En el principio del proceso, los demócratas aspirantes a la nominación sumaban más de 20 con una diversidad de raza y género, incluyendo al homosexual casado, para complacer a todos los votantes.
En la reciente semana se ha celebrado lo que llaman el Supermartes. Son las primarias del partido que se celebran en varios Estados el mismo día. Los resultados han dado un giro a la contienda y sobre todo definido a los candidatos a la nominación presidencial. Joe Biden que hasta ese momento parecía tener todas las de perder, se convierte en el candidato con más delegados para la Convención y Bernie Sanders ocupa el segundo lugar.
Antes del Supermartes ya habían renunciado algunos aspirantes dándole su apoyo a Joe Biden y luego Elizabeth Warren, la Pocahontas de Donald Trump, se retira de la competencia. La Senadora por el Estado de Massachusetts no logra el triunfo en su propio Estado y aún no ha decidido su candidato de preferencia y dice que “no voy a seguir en la carrera por las presidenciales pero garantizo que seguiré en la lucha”.
Michael Blomberg también se retira y apoya al candidato Biden y dice que “después de los resultados, la matemática de los delegados ya no existe una senda viable a la nominación”. En la contienda Joe Biden ha conseguido 627 delegados y Bernie Sanders 557. Se requieren 1990 delegados en la Convención del Partido para obtener la nominación. La disputa está servida.

