En tiempos de vacas flacas, se busca el punto trascendente que sea capaz de impedir la abrupta y rápida caída del crecimiento. Estos al parecer son tiempos de crisis y todos tratan de buscar soluciones. Unos ponen inyecciones. Otros intentan apretarse el cinturón. Otros conforman grupos para intentar la búsqueda del punto. Esos son los numerosísimos G.
El G-20 que ahora se junta con el G de Río para la cumbre Rio+20 sobre desarrollo sostenible, una oportunidad histórica para impulsar un acuerdo mundial que frene la degradación ambiental del planeta y combata la pobreza. ¿Ese combate es frente a frente, drones o misiles?
Previo al get together de los 20 más los de Rio, los 20 se han reunido en México y por supuesto no ha faltado la Declaración ni tampoco la foto de familia. En su declaración de 85 artículos se establecen nueve temas: Estabilidad económica, empleo y protección social, comercio, fortalecimiento de la arquitectura financiera internacional, reforma del sector financiero, seguridad alimentaria y volativilidad de los precios, los retos del desarrollo, el desarrollo sostenible, por supuesto con el verde incluido y el combate a la corrupción.
¿El candado después que le roban? ¿Con cuál candado?
Dice un refrán que aquellos polvos traen estos lodos.
Un botón. Parecería que los G y los que se le agregan, tendrán que volver al principio cuando los griegos, esos que inventaron la polis, la democracia, el pensamiento, los dioses y las diosas, (eso por y para que las feministas no se pongan bravitas) la dracma de Pericles que hizo realidad la estabilidad macroeconómica, lo que sin duda alguna en el mundo de hoy son palabras mágicas y se buscan los magos capaces de encontrarla.
Es muy sencillo. Para poder ingresar a lo que llaman la Zona Euro, se requería que el déficit fiscal del país no fuese superior al 3% del PBI, lo que impidió a Grecia la entrada en el primer grupo. En el 2001 Grecia es aceptada para entrar en el euro y así cambia su moneda ancestral de la dracma por el euro. Pero resulta que había que encontrarle el punto que resolvería el problema del déficit fiscal. Y por supuesto, la creatividad griega se hizo presente.
En septiembre del 2006, Grecia incrementó el tamaño de su PBI en un 25% con la inclusión de dos actividades: la prostitución y el juego, probablemente los dos oficios más antiguos del mundo, y mediante ese sencillo procedimiento su deuda pública pasó de ser el 107% de su PBI a ser un 87%. .
Pero bueno, y ¿quiénes fueron los que hicieron los polvos?

